25 Junio 2003 Seguir en 

Una niña de 3 años que se encontraba a la espera de un hígado, y otra de 16 meses de vida que esperaba un corazón fueron trasplantadas en el Hospital Juan P. Garrahan, gracias al operativo realizado por el Cucaiba. Con estas dos operaciones ya suman 844 los trasplantes realizados en el centro asistencial pediátrico de la Capital Federal.
En lista de emergencia
Tanto la pequeña que recibió el trasplante hepático y que padecía de una atresia de vías biliares, como la niña que fue trasplantada del corazón, se encontraban en lista de emergencia nacional del Instituto Nacional Central Unico Coordinador de Ablación e Implante (Incucai). La voluntad de donar y la toma de conciencia sobre la necesidad de dar vida más allá del propio dolor hicieron posible que ambas pacientes lograran salvar sus vidas y que hoy se recuperen favorablemente.
Una cirugía duró 13 horas
La cirugía de trasplante hepático duró 13 horas y fue realizada por un equipo médico coordinado por el jefe de Trasplante Hepático del Hospital Garrahan, Oscar Imventarza. Actualmente, la niña Daira Marcelina Villasanti, oriunda de la provincia de Corrientes, se encuentra compensada hemodinámicamente, lúcida y no recibe asistencia respiratoria mecánica.
"El donante en este caso tenía que ser también un niño, no es fácil obtener órganos de pacientes en edad pediátrica, además es muy difícil en un momento de tanto dolor tomar conciencia de la necesidad de donar. Por fortuna los padres del donante lo hicieron y lograron salvar dos vidas", sostuvo Imventarza.
Para la madre de Daira la aparición del donante también fue la renovación de las esperanzas. "Daira nació sin vesícula, a los dos meses de vida la operaron pero la intervención no funcionó. Nos trasladamos de Corrientes a Buenos Aires y en el mes de marzo me dijeron que era necesario operar. Lo bueno es que la provincia de Corrientes se hizo cargo de los gastos", señaló Angelica Villasanti.
Una paciente de 6,5 kilos
En tanto, la pequeña Lucía Pereyra de la provincia de La Pampa permanecía en lista de emergencia desde hace tres semanas a la espera de un donante cardíaco. El donante llegó y paradójicamente el mismo día en que cumplía 16 meses de vida se realizó la operación que se prolongó por el término de 5 horas.
Según explicaron los especialistas, entre ellos quien estuvo cargo del equipo médico que llevó a cabo la intervención, Horacio Vogelfang, jefe de Trasplante Cardíaco del hospital pediátrico, la condición grave en que se encontraba la paciente ?pesaba 6 kilogramos y medio cuando recibió el nuevo corazón- llevó a asistirla con respiración mecánica y a darle drogas endovenosas inotrópicas para sostener la función cardíaca debilitada.
Tras la operación, la niña presenta una evolución favorable, tolera la ingesta de leche y presenta claros síntomas de recuperación."El trasplante fue posible porque frente a la pérdida de la vida se produjo un hecho solidario. Hoy la paciente comenzó a revertir su déficit y se recupera favorablemente", indicó Vogelfang.
Más 5.000 esperan órganos
En la Argentina actualmente unos 5.071 pacientes se encuentran a la espera de un trasplante renal; 302 trasplante hepático; 268 intratorácico; 152 cardíaco; 59 pulmonar y 57 cardio-pulmonar. Año tras año, el Incucai realiza campañas de difusión para lograr una mayor toma de conciencia respecto de la necesidad de donar órganos. La información sobre el tema puede muchas veces aclarar las dudas y terminar con los tabúes que aún existen alrededor de las donaciones de órganos.
Cómo se hace el operativo
En un operativo de trasplante pueden llegar a intervenir hasta 150 personas y se inicia con la denuncia al organismo de procuración de un posible donante. El equipo médico que asistía al paciente hasta el momento de su fallecimiento tiene la obligación ética y legal de informar al Incucai que se encuentra ante un probable donante de órganos.
Diagnóstico de muerte
Por ley, el diagnóstico de muerte lo debe realizar un neurólogo, mediante una evaluación clínica del paciente y con pruebas específicas, como electroencefalografía ecodoppler y arteriografía, donde se comprueba la irreversibilidad del fallecimiento de la persona.
Instancias cruciales
Los exámenes de laboratorio -infectológicos y de histocompatibilidad- permiten garantizar las condiciones de bioseguridad para la distribución de los órganos. El 10% de los operativos se suspenden por causa médica. Otra instancia fundamental es el pedido de consentimiento familiar. La mayoría respeta la voluntad del fallecido. De ahí la importancia manifestar la voluntad de donar y comentarlo con los familiares.
En lista de emergencia
Tanto la pequeña que recibió el trasplante hepático y que padecía de una atresia de vías biliares, como la niña que fue trasplantada del corazón, se encontraban en lista de emergencia nacional del Instituto Nacional Central Unico Coordinador de Ablación e Implante (Incucai). La voluntad de donar y la toma de conciencia sobre la necesidad de dar vida más allá del propio dolor hicieron posible que ambas pacientes lograran salvar sus vidas y que hoy se recuperen favorablemente.
Una cirugía duró 13 horas
La cirugía de trasplante hepático duró 13 horas y fue realizada por un equipo médico coordinado por el jefe de Trasplante Hepático del Hospital Garrahan, Oscar Imventarza. Actualmente, la niña Daira Marcelina Villasanti, oriunda de la provincia de Corrientes, se encuentra compensada hemodinámicamente, lúcida y no recibe asistencia respiratoria mecánica.
"El donante en este caso tenía que ser también un niño, no es fácil obtener órganos de pacientes en edad pediátrica, además es muy difícil en un momento de tanto dolor tomar conciencia de la necesidad de donar. Por fortuna los padres del donante lo hicieron y lograron salvar dos vidas", sostuvo Imventarza.
Para la madre de Daira la aparición del donante también fue la renovación de las esperanzas. "Daira nació sin vesícula, a los dos meses de vida la operaron pero la intervención no funcionó. Nos trasladamos de Corrientes a Buenos Aires y en el mes de marzo me dijeron que era necesario operar. Lo bueno es que la provincia de Corrientes se hizo cargo de los gastos", señaló Angelica Villasanti.
Una paciente de 6,5 kilos
En tanto, la pequeña Lucía Pereyra de la provincia de La Pampa permanecía en lista de emergencia desde hace tres semanas a la espera de un donante cardíaco. El donante llegó y paradójicamente el mismo día en que cumplía 16 meses de vida se realizó la operación que se prolongó por el término de 5 horas.
Según explicaron los especialistas, entre ellos quien estuvo cargo del equipo médico que llevó a cabo la intervención, Horacio Vogelfang, jefe de Trasplante Cardíaco del hospital pediátrico, la condición grave en que se encontraba la paciente ?pesaba 6 kilogramos y medio cuando recibió el nuevo corazón- llevó a asistirla con respiración mecánica y a darle drogas endovenosas inotrópicas para sostener la función cardíaca debilitada.
Tras la operación, la niña presenta una evolución favorable, tolera la ingesta de leche y presenta claros síntomas de recuperación."El trasplante fue posible porque frente a la pérdida de la vida se produjo un hecho solidario. Hoy la paciente comenzó a revertir su déficit y se recupera favorablemente", indicó Vogelfang.
Más 5.000 esperan órganos
En la Argentina actualmente unos 5.071 pacientes se encuentran a la espera de un trasplante renal; 302 trasplante hepático; 268 intratorácico; 152 cardíaco; 59 pulmonar y 57 cardio-pulmonar. Año tras año, el Incucai realiza campañas de difusión para lograr una mayor toma de conciencia respecto de la necesidad de donar órganos. La información sobre el tema puede muchas veces aclarar las dudas y terminar con los tabúes que aún existen alrededor de las donaciones de órganos.
Cómo se hace el operativo
En un operativo de trasplante pueden llegar a intervenir hasta 150 personas y se inicia con la denuncia al organismo de procuración de un posible donante. El equipo médico que asistía al paciente hasta el momento de su fallecimiento tiene la obligación ética y legal de informar al Incucai que se encuentra ante un probable donante de órganos.
Diagnóstico de muerte
Por ley, el diagnóstico de muerte lo debe realizar un neurólogo, mediante una evaluación clínica del paciente y con pruebas específicas, como electroencefalografía ecodoppler y arteriografía, donde se comprueba la irreversibilidad del fallecimiento de la persona.
Instancias cruciales
Los exámenes de laboratorio -infectológicos y de histocompatibilidad- permiten garantizar las condiciones de bioseguridad para la distribución de los órganos. El 10% de los operativos se suspenden por causa médica. Otra instancia fundamental es el pedido de consentimiento familiar. La mayoría respeta la voluntad del fallecido. De ahí la importancia manifestar la voluntad de donar y comentarlo con los familiares.
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