Ansiedad

La sensación de tener la mente en blanco y de asustarse por todo es algo común en la mujer

25 Junio 2003
El trastorno mental afecta al 73 % de las mujeres y al 27 % de los hombres. Ellas presentan una ansiedad incontrolable y creen presentir catástrofes en la familia, relacionadas con la salud, con el trabajo y hasta con las tareas cotidianas de la casa. A ellos se les da por preocuparse demasiado por desperfectos del auto, por temas económicos y laborales, y hasta suelen llevar tareas para terminarlas en la casa a la perfección. Se hacen problema por todo y hasta caen en el insomnio por planificar todo al dedillo.

Las mujeres son blanco de la ansiedad
Cuando una mamá está sin dormir durante toda una noche porque su hijo salió, creyendo que con la preocupación va a prevenir o solucionar algún inconveniente, entonces puede estar padeciendo de un trastorno denominado "Ansiedad Generalizada".
Sin embargo, hay preocupaciones que están justificadas, o que entran en la categoría de lo normal, y esto es lo que hace difícil el diagnóstico del trastorno. Al tratarse de un problema cuyas características están relacionadas con procesos internos de evaluación subjetiva, a los pacientes se les dificulta darse cuenta de que están ante un problema.
Según la Asociación Ayuda (entidad pionera en la el país, dedicada a la investigación, tratamiento y recuperación de los trastornos de ansiedad), el Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) afecta en un 73% a mujeres y en un 27% a hombres que consultaron en esta institución por este problema.

Son personas que sufren
Las personas que sufren del trastorno de ansiedad generalizada presentan una preocupación y tensión exageradas e incontrolables, aún no habiendo nada que pareciera provocarlas. Por lo común creen anticipar catastróficamente un desastre venidero.
Estas catástrofes pueden estar relacionadas a la salud, el trabajo, la familia o preocupaciones menores en torno a desperfectos en la casa o en la organización de las tareas diarias. Los temas son variados y suelen estar relacionados con la vida cotidiana. Por ejemplo, en las mujeres, son típicos los temores a que alguno de los hijos o el marido sufra un accidente o enfermedad, o la posibilidad de ser asaltados.
En los hombres, son más frecuentes los temas relacionados con el posible desperfecto del automóvil, con el orden económico y laboral; en general, siguen pensando en el trabajo o se llevan tareas para terminarlas en casa.
Es común escuchar mujeres que se despiertan unos minutos antes que suene el despertador y empiecen a sufrir pensando que no les van a alcanzar las veinticuatro horas del día para realizar todo lo planeado. El sólo hecho de pensar que tienen que levantarse a la mañana siguiente les provoca una terrible ansiedad que no les permite conciliar el sueño adecuadamente y más de una vez se despiertan por la noche, chequeando lo que harán al día siguiente.

A todo le dan importancia
Para ellas todo es importante y suelen equiparar todas las tareas con el mismo nivel de importancia, tanto acordarse de regar una planta como de despertar a sus hijos para llevarlos a la escuela. Esto les impide darle el grado exacto de importancia a los acontecimientos que contienen sus vidas. De esta manera, el proceso mental que comienza en un determinado momento se va dilatando y va agregando diferentes matices e informaciones que se encadenan unos con otros sin dejar respiro a la persona y dejándola en un estado de total y constante preocupación.

Relajarse, toda una hazaña
Para las mujeres que sufren del trastorno de ansiedad generalizada pareciera que les resulta casi una hazaña relajarse, la cabeza no para de funcionar ni siquiera en estado de reposo, provocando el cansancio o fatiga típicos de este problema.
En algunos casos, llegan también a preocuparse por la preocupación, es decir, que la padecen como incontrolable e intentan tratar de suprimirla, pero terminan fracasando. Cuando la preocupación demanda mucho tiempo en la vida de una persona, ésta ya no empieza a actuar de forma normal.
Fundamentalmente porque está constantemente pensando que le puede pasar algo malo. Las personas que sufren de este problema son personas aceleradas, impacientes, quieren todo ya. Viven como enchufados y son nerviosos. Están irritables, se enojan por cualquier cosa. Tienen un alto sentido del "deber", son responsables o, más bien, hiperresponsables.

Son perfeccionistas
También es muy común el perfeccionismo o la necesidad de tener que hacer todo perfecto, lo que lleva a las mujeres a tener poca tolerancia ylas transforma en irritables. Les gusta tener todo bajo control y les cuesta delegar. A diferencia del trastorno de pánico (TP) donde los síntomas físicos aparecen de forma violenta y durante períodos muy cortos, en el TAG, los síntomas físicos son producto de la tensión que se tiene y duran mucho tiempo.
Es importante aclarar que existe un límite para la preocupación. En este sentido, la psicoterapia cognitiva conductual viene demostrando ser muy adecuada para esta problemática. Lo que se hace desde esta perspectiva es, en primer término, psicoeducar al paciente para que pueda discernir entre ansiedad y preocupación normal y patológica. Se le enseña a identificar las esferas de preocupación, a identificar y a clasificar los pensamientos distorsionados y se lo entrena en distintas técnicas que van desde posponer la preocupación hasta el entrenamiento en resolución de problemas. Tambiénse usan técnicas para trabajar las áreas afectadas por la tensión con ejercicios de respiración controlada y relajación.
El fin no es eliminar la preocupación, ya que es parte de la vida y sirve para prevenir. Se busca optimizar la preocupación, para que no afecte la calidad de vida
Asociación de Ayuda: Mansilla 3624, Capital Federal. Teléfonos: (011) 4822-9966/9306 ó 4825-3838 E-mail: ayuda@asociacionayuda.org Pag. Web: www.asociacionayuda.org

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