Estiman que en los próximos 20 años el cáncer aumentaría un 50% en el mundo

Influirán la esperanza de vida, el aumento de la población, y los estilos de vida y de alimentación.

30 Abril 2003
En los próximos veinte años, la presencia del cáncer en el mundo podría aumentar nada menos que un 50%, señaló recientemente el Informe Mundial del Cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el estudio global más completo sobre el mal realizado a la fecha. De cumplirse esas predicciones, en 2020 habrán de notificarse 15 millones de nuevos casos.
"El aumento de los casos de cáncer responde a tres causas: un incremento de la población mundial, el aumento de la expectativa de vida y un cambio en los estilos de vida y de alimentación", señaló el doctor David Brandling-Bennett, director adjunto de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Aunque el incremento de la población y de su expectativa de vida no son pasibles de modificación, el tercer aspecto mencionado es el blanco al que apuntarán futuras políticas de salud pública. La necesidad de implementar campañas en favor de estilos de vida más saludables responde a que éstos pueden prevenir un tercio de los cánceres.
"El Informe Mundial del Cáncer nos demuestra que los índices de cáncer están aumentando a un ritmo alarmante en el nivel global, pero podemos hacer una diferencia al tomar acciones hoy: tenemos la oportunidad de detener este aumento", aseguró el doctor Paul Kleihues, director de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer y coeditor del citado informe.
En 2000, los tumores malignos fueron responsables del 12% de los casi 56 millones de muertes en el mundo. En muchos países, más de un cuarto de las defunciones es atribuible a esta enfermedad.
"Este informe apela a los gobiernos, profesionales de la salud y al público en general a tomar acción urgente. La acción ahora puede prevenir un tercio de los cánceres, curar otro tercio y brindar un buen cuidado paliativo al tercio restante que lo necesite", agregó el doctor Kleihues.
"Los gobiernos, médicos y educadores de la salud a todos los niveles podrían hacer mucho más para ayudar a las personas a cambiar su comportamiento a fin de evitar cánceres prevenibles", afirmó el doctor Bernard Stewart, coeditor del informe y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de New South Wales, en Australia.
¿Cuáles son los principales factores de riesgo para el cáncer que pueden ser modificados? El principal, sin lugar a dudas, es el consumo de tabaco en todas sus formas, ya sea en cigarrillos, cigarros, habanos, etcétera. Como señala el informe, "el consumo de tabaco sigue siendo el riesgo de cáncer evitable más importante".
Se estima que durante el siglo pasado, aproximadamente 100 millones de personas murieron en todo el mundo a manos de enfermedades asociadas al tabaco, como el cáncer, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica o las afecciones cardiovasculares.
Se ha demostrado ampliamente que fumar lleva a la aparición de tumores de pulmón, boca, faringe, laringe, esófago, páncreas, estómago, hígado, cervical-uterino, riñón, cavidad nasal y leucemia.
Es más, agrega el citado informe, "el humo del tabaco es carcinógeno y puede aumentar el riesgo de cáncer de pulmón en un 20% a los llamados fumadores pasivos" (es decir, aquellos que se encuentran en el mismo ambiente del fumador y que respiran el humo que éste exhala).
Desafortunadamente, comentó el doctor Fernando Verra, médico neumonólogo del Hospital de Clínicas, especialista en tabaquismo, "en los próximos años veremos aumentar el número de casos de cánceres relacionados con el cigarrillo en la Argentina, ya que su consumo sigue en aumento, especialmente entre los jóvenes y las mujeres". Un dato alentador es que dejar de fumar cerca de los 30 años de edad permite reducir en gran medida el riesgo que implica el hábito de fumar.

Ingerir menos grasa es hacer prevención
La dieta es otro campo en el que también se libra la batalla contra el cáncer. Las dietas con altos contenidos de grasas animales y los alimentos elaborados industrialmente aumentan el riesgo de sufrir esta enfermedad, mientras que las dietas ricas en frutas y verduras resultan ser un factor protector. Sin embargo, comentó el doctor Brandling-Bennett, "en la población de las Américas se está verificando un cambio en la alimentación, con un aumento de la cantidad de calorías totales y en el contenido de grasa de las dietas. Además, nuestra población cada día es más sedentaria, lo que lleva a un aumento en los índices de obesidad, otro factor de riesgo para ciertas formas de cáncer".
La relación entre obesidad y cáncer puede ser vislumbrada a través de un ejemplo. Como explica el doctor Mario Bruno, jefe del Servicio de Oncología del Hospital Alvarez, "los tumores de mama están relacionados con las hormonas femeninas, y éstas no sólo son segregadas por los ovarios sino también por el tejido graso". De ahí que la obesidad se relacione con un mayor riesgo de cáncer de mama.
Por eso, además de una dieta saludable, otra medida para prevenir el cáncer consiste en llevar una vida físicamente activa. "Sin embargo, el proceso de urbanización que experimenta la región tiene un impacto negativo sobre la cuota de actividad física", señala el doctor Brandling-Bennett.
Como ejemplo de políticas gubernamentales aptas para combatir el sedentarismo, este especialista mencionó el caso de Bogotá.
Allí, el gobierno realizó una campaña destinada a estimular a que la gente camine en vez de tomar medios de transporte públicos; para eso, implementó distintas medidas destinadas a proveer a los habitantes de esa ciudad de un ambiente seguro y atractivo que hiciera más placentera la caminata.
Por último, un aspecto vinculado a la alimentación y su relación con el cáncer que debe mencionarse es el consumo excesivo de alcohol. Este también es un factor de riesgo oncológico que debe ser combatido.

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