Las pastas fabrican energía

Los alimentos elaborados con sémola de trigo candeal se han convertido en el alimento fundamental para todos los deportistas.

30 Abril 2003
Caminar, correr, bailar, practicar deportes, son todas actividades que realizamos y en las que nuestro organismo necesita la cantidad y calidad del combustible adecuado para funcionar correctamente.
Del mismo modo que elegimos la nafta de mejor calidad para que nuestro vehículo se desplace en forma rápida y eficiente, debemos aprender a seleccionar los alimentos que nuestro cuerpo requiere para realizar esfuerzos físicos.
Injustamente postergados durante muchos años por emplear conceptos científicos que no eran exactos y que ya han sido corregidos, los hidratos de carbono constituyen los denominados "macro nutrientes" esenciales para fabricar energía. Los hidratos de carbono que ingerimos se transforman en glucosa en la digestión.
Debemos mencionar que el organismo obtiene la energía necesaria para que el músculo trabaje de un compuesto denominado ATP que se forma dentro del mismo a partir de los alimentos y es precisamente la glucosa, la que puede formar este compuesto rápidamente y en la cantidad necesaria.
Es así que hoy las pastas elaboradas con sémola de trigo candeal , por su alto contenido en hidratos de carbono llamados almidones, se han convertido en el alimento fundamental para todos los deportistas que desarrollan su actividad en forma profesional en el alto rendimiento.

Para todas las actividades
Este modelo no es exclusivo de los que se dedican a practicar deportes .Como ellos , todos requerimos energía para todas nuestras actividades cotidianas. Se trata de obtener el mejor resultado, favoreciendo el aporte de energía con aquellos alimentos que nuestro aparato digestivo pueda emplear de manera rápida, segura y sencilla.
Una vez ingresadas al organismo se almacenarán fundamentalmente en dos depósitos: hígado y músculos.
Cada vez que efectuamos algún tipo de actividad física, los músculos buscarán la glucosa y la desintegraran mediante un procedimiento que se llama glucólisis hasta formar estas verdaderas pilas de energía que denominamos ATP.
Existen dos caminos para que ello ocurra, que funcionan simultáneamente y se complementan. Uno de ellos ocurre sin que participe el oxígeno. Ello permite que el proceso progrese rápidamente pero que fabrique poco ATP y termine produciéndose ácido láctico. Si este último se acumula dará sensación de fatiga en los músculos.
El otro mecanismo se desarrolla en un sitio especial de la célula llamado mitocondria, que a manera de un obrero especializado es "inteligente" y utilizando la misma cantidad de glucosa fabrica 19 veces mayor cantidad de ATP. No sólo no fabrica ácido láctico, sino que incluso puede emplear el que se haya formado en el cuerpo y utilizarlo también como combustible, lavándolo rápidamente de la sangre, y demorando la sensación de agotamiento.
Ante un esfuerzo físico, recreativo o deportivo, nuestros músculos necesitarán cada vez mas cantidad de ATP, por lo que será necesario que pueda encontrar glucosa para fabricarlo.
En este aspecto será importante que nuestra alimentación habitual contenga hidratos de carbono que liberen la glucosa en forma lenta a efectos de mantener por mas tiempo un nivel suficiente en sangre. Es sabido hoy que las pastas secas de sémola tienen una red de proteínas que envuelve al almidón retardando la conversión de éste en glucosa, liberándola lentamente y generando una acción prolongada durante la actividad deportiva.

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