23 Abril 2003 Seguir en 

La enfermedad pulmonar se clasifica en cuatro estadios.
El estadio 0 -en riesgo- está caracterizado por tos crónica y aumento de la producción de esputo. Los parámetros espirométricos de función pulmonar son todavía normales.
En el estadio I -EPOC leve- hay una limitación leve del flujo aéreo y generalmente, pero no siempre, también existe tos crónica y aumento de la producción de esputo. En este estadio, el individuo puede ignorar que su función pulmonar es anormal.
El estadio II -EPOC moderada- se caracteriza por un mayor deterioro de la limitación del flujo de aire y en general por la progresión de los síntomas y la dificultad respiratoria que se manifiesta especialmente durante el ejercicio. Este es el estadio en que los pacientes usualmente solicitan atención médica debido a la disnea (respiración dificultosa) o a una exacerbación de la enfermedad. La presencia de exacerbaciones repetidas tiene un impacto negativo en la calidad de vida de los pacientes y requiere un tratamiento apropiado.
El estadio III -EPOC grave- está caracterizado por una limitación importante del flujo aéreo, y además por la presencia de insuficiencia respiratoria ó signos clínicos de insuficiencia cardiaca derecha. En este estadio, la calidad de vida se encuentra substancialmente afectada y las exacerbaciones pueden poner en riesgo la vida.
Los indicadores principales de la presencia de EPOC son:
La tos crónica que se presenta intermitentemente o todos los días (con frecuencia se presenta durante todo el día y raramente es sólo nocturna)
El aumento crónico de la producción de esputo
Disnea (respiración dificultada) progresiva, persistente y que aumenta con el ejercicio
Antecedentes de exposición a factores de riesgo, en especial tabaquismo, polvos o sustancias químicas laborales, humos de combustibles usados para cocinar o calentar ambientes.
El estadio 0 -en riesgo- está caracterizado por tos crónica y aumento de la producción de esputo. Los parámetros espirométricos de función pulmonar son todavía normales.
En el estadio I -EPOC leve- hay una limitación leve del flujo aéreo y generalmente, pero no siempre, también existe tos crónica y aumento de la producción de esputo. En este estadio, el individuo puede ignorar que su función pulmonar es anormal.
El estadio II -EPOC moderada- se caracteriza por un mayor deterioro de la limitación del flujo de aire y en general por la progresión de los síntomas y la dificultad respiratoria que se manifiesta especialmente durante el ejercicio. Este es el estadio en que los pacientes usualmente solicitan atención médica debido a la disnea (respiración dificultosa) o a una exacerbación de la enfermedad. La presencia de exacerbaciones repetidas tiene un impacto negativo en la calidad de vida de los pacientes y requiere un tratamiento apropiado.
El estadio III -EPOC grave- está caracterizado por una limitación importante del flujo aéreo, y además por la presencia de insuficiencia respiratoria ó signos clínicos de insuficiencia cardiaca derecha. En este estadio, la calidad de vida se encuentra substancialmente afectada y las exacerbaciones pueden poner en riesgo la vida.
Los indicadores principales de la presencia de EPOC son:
La tos crónica que se presenta intermitentemente o todos los días (con frecuencia se presenta durante todo el día y raramente es sólo nocturna)
El aumento crónico de la producción de esputo
Disnea (respiración dificultada) progresiva, persistente y que aumenta con el ejercicio
Antecedentes de exposición a factores de riesgo, en especial tabaquismo, polvos o sustancias químicas laborales, humos de combustibles usados para cocinar o calentar ambientes.
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