16 Abril 2003 Seguir en 

En la Revolución Industrial, las máquinas patrocinaron una nueva Era: las de los productos que harían posible un mayor confort y una mejor calidad de vida. Los talleres de alquimia casera, que elaboraban fragancias de tocador y otros menesteres, fueron reemplazados por fábricas que producían en grandes cantidades todo tipo de mercancías. Entre los productos industriales elaborados, los aromáticos para el cuerpo y los desinfectantes o detergentes de cocina fueron, en algunos casos, no sólo insalubres para el medio ambiente si no también para un sector de personas que son sumamente sensibles a sustancias químicas.
Poco frecuente
El síndrome idiopático de intolerancia ambiental (SIIA) pertenece al grupo de dolencias -junto al síndrome de fatiga crónica (SFC) y el síndrome de edificios enfermos (SEE), entre otras- que reaccionan ante algunos de los estímulos químicos del medio ambiente. "Es una afección rara y poco frecuente. Los porcentajes de casos son bajísimos y es una de las enfermedades vinculadas a la era moderna, ya que las personas reaccionan ante la agresión de diversos elementos químicos que componen, por ejemplo, los perfumes o sahumerios cuando son inhalados", explica el doctor Leonardo Greiding director de Instituto Argentino de Alergia.
Misteriosa anomalía
Aunque se sabe cuáles son los factores que predisponen a la enfermedad, aún no se conoce cuál es la anomalía orgánica que hace que algunos estímulos aromáticos manifiesten ciertos síntomas en una persona. "Aunque siempre se investigó al sistema inmune, principal sospechoso para poder relacionarla con la alergia, nunca se pudo comprobar. Sólo se sabe que actúa sobre algunas poblaciones celulares vinculadas a la alergia y produce reacciones muy similares", señala el especialista.
¿Sólo a las mujeres?
Lamentablemente, el síndrome es predominante y casi exclusivo, por el momento, en las mujeres.
"La literatura internacional indica que el 90% de los casos son de mujeres. Pero, desde mi experiencia, que es bastante extensa, no he visto un solo hombre afectado. Todas fueron mujeres y, aunque tampoco tiene que ser exclusivo, pareciera que el síndrome, en la mayoría de los casos, se manifiesta con la menopausia", dice el profesional. Y bajo muestra de veracidad, el doctor revela una larga lista que incluye no más de 2 pacientes menores de 40 años, las demás superan esa edad. A primera vista los factores ambientales serían los culpables, pero los investigadores creen que también hay elementos hereditarios involucrados. O la inclusión de ambos.
Predisposición genética
"Hemos tenido casos de madre e hija. Esto nos indica que, además de la estimulación ambiental, hay algo más implícito en este problema. Y, para ser más específico, se cree que el síndrome se vincula con una predisposición genética".
Y continúa. "Sin embargo, hasta el momento todo se maneja en el ámbito de la suposición. Se trata de una enfermedad rara y poco conocida. No muchos médicos están preparados para reconocerla y poder actuar. De ahí que se haga muy difícil el manejo de este tipo de manifestaciones clínicas".
El cuadro puede agravarse con edema de glotis y taquicardia
Los pacientes manifiestan principalmente sensación de fatiga, dolor de cabeza, ahogo y hasta edema de glotis por inhalación de un producto determinado. "Todos estos síntomas, cuando se estudian, no son posibles vincularlos al circuito de alteración inmunológica producido por un determinado anticuerpo, que es el proceso básico en las alergias. Directamente, en este trastorno, no se encuentra ningún anticuerpo que la cause como primitivamente se pensaba", explica el doctor Leonardo Greiding.
Hay casos muy particulares. "Por ejemplo, una paciente que sentía una sensación de ahogo sólo cuando inhalaba perfumes o sahumerios. El cuadro era subjetivo y no hubo forma de comprobar el ahogo. Y, aunque haya buscado respuestas psicológicas, administrándole productos similares a los que le causaba la reacción, el placebo no dio resultado. La paciente presentaba los síntomas sólo cuando inhalaba un cierto tipo de aroma. En estos casos, la enfermedad comienza a ser más específica y los mismos paciente logran determinar los olores que le provocan la reacción".
Ahogo, urticaria, hinchazón
Pero otras personas tienen cuadros más graves y complicados: estrechez en la glotis (edema de glotis), no sólo por perfumes también hubo casos por inhalación de lavandina, tintura de cabello o aspiración de pimienta "ahogo que se pudo comprobar a través de recursos clínicos. Y son acompañados, según cada caso, de taquicardia, hinchazón de labios, urticarias e irregularidades menstruales, entre los síntomas más peculiares", dice Greiding.
Poco frecuente
El síndrome idiopático de intolerancia ambiental (SIIA) pertenece al grupo de dolencias -junto al síndrome de fatiga crónica (SFC) y el síndrome de edificios enfermos (SEE), entre otras- que reaccionan ante algunos de los estímulos químicos del medio ambiente. "Es una afección rara y poco frecuente. Los porcentajes de casos son bajísimos y es una de las enfermedades vinculadas a la era moderna, ya que las personas reaccionan ante la agresión de diversos elementos químicos que componen, por ejemplo, los perfumes o sahumerios cuando son inhalados", explica el doctor Leonardo Greiding director de Instituto Argentino de Alergia.
Misteriosa anomalía
Aunque se sabe cuáles son los factores que predisponen a la enfermedad, aún no se conoce cuál es la anomalía orgánica que hace que algunos estímulos aromáticos manifiesten ciertos síntomas en una persona. "Aunque siempre se investigó al sistema inmune, principal sospechoso para poder relacionarla con la alergia, nunca se pudo comprobar. Sólo se sabe que actúa sobre algunas poblaciones celulares vinculadas a la alergia y produce reacciones muy similares", señala el especialista.
¿Sólo a las mujeres?
Lamentablemente, el síndrome es predominante y casi exclusivo, por el momento, en las mujeres.
"La literatura internacional indica que el 90% de los casos son de mujeres. Pero, desde mi experiencia, que es bastante extensa, no he visto un solo hombre afectado. Todas fueron mujeres y, aunque tampoco tiene que ser exclusivo, pareciera que el síndrome, en la mayoría de los casos, se manifiesta con la menopausia", dice el profesional. Y bajo muestra de veracidad, el doctor revela una larga lista que incluye no más de 2 pacientes menores de 40 años, las demás superan esa edad. A primera vista los factores ambientales serían los culpables, pero los investigadores creen que también hay elementos hereditarios involucrados. O la inclusión de ambos.
Predisposición genética
"Hemos tenido casos de madre e hija. Esto nos indica que, además de la estimulación ambiental, hay algo más implícito en este problema. Y, para ser más específico, se cree que el síndrome se vincula con una predisposición genética".
Y continúa. "Sin embargo, hasta el momento todo se maneja en el ámbito de la suposición. Se trata de una enfermedad rara y poco conocida. No muchos médicos están preparados para reconocerla y poder actuar. De ahí que se haga muy difícil el manejo de este tipo de manifestaciones clínicas".
Los pacientes manifiestan principalmente sensación de fatiga, dolor de cabeza, ahogo y hasta edema de glotis por inhalación de un producto determinado. "Todos estos síntomas, cuando se estudian, no son posibles vincularlos al circuito de alteración inmunológica producido por un determinado anticuerpo, que es el proceso básico en las alergias. Directamente, en este trastorno, no se encuentra ningún anticuerpo que la cause como primitivamente se pensaba", explica el doctor Leonardo Greiding.
Hay casos muy particulares. "Por ejemplo, una paciente que sentía una sensación de ahogo sólo cuando inhalaba perfumes o sahumerios. El cuadro era subjetivo y no hubo forma de comprobar el ahogo. Y, aunque haya buscado respuestas psicológicas, administrándole productos similares a los que le causaba la reacción, el placebo no dio resultado. La paciente presentaba los síntomas sólo cuando inhalaba un cierto tipo de aroma. En estos casos, la enfermedad comienza a ser más específica y los mismos paciente logran determinar los olores que le provocan la reacción".
Ahogo, urticaria, hinchazón
Pero otras personas tienen cuadros más graves y complicados: estrechez en la glotis (edema de glotis), no sólo por perfumes también hubo casos por inhalación de lavandina, tintura de cabello o aspiración de pimienta "ahogo que se pudo comprobar a través de recursos clínicos. Y son acompañados, según cada caso, de taquicardia, hinchazón de labios, urticarias e irregularidades menstruales, entre los síntomas más peculiares", dice Greiding.
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