Las arritmias cardíacas ya pueden curarse en muchos casos

Una cirugía ambulatoria, que no altera la función del corazón, evita el trastorno cardíaco.

16 Abril 2003
Las arritmias (trastorno del ritmo o frecuencia cardíaca) que se producen por una alteración del sistema normal de conducción eléctrica del corazón, son muy comunes en la mitad de la población mundial. Estas palpitaciones muchas veces superan los 100 y hasta 200 latidos por minuto, y producen desmayos, mareos, dolor en el pecho, dificultad para respirar, cambios en el ritmo del pulso. Hoy, este trastorno, si es diagnosticado adecuadamente y tratado con las nuevas técnicas existentes pueden curarse definitivamente.
"Sobre las arritmias hay muchas novedades. Es uno de los campos que más ha crecido en los últimos años, no sólo en el alivio de la patología sino en su curación definitiva", comentó el doctor Alberto Giniger, Jefe de Electrofisiología y Arritmias del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA).

Nuevos fármacos y técnica
Las arritmias según su lugar de origen pueden ser supraventriculares o ventriculares. Las supraventriculares, cuando se originan en corazones sanos (ya sea por disturbios eléctricos -vías anómalas- o por reflejo de otras situaciones en el organismo, como alteraciones digestivas, pulmonares o situaciones de estrés) y en algunos males cardíacos, pueden curarse definitivamente en muchos casos. Existen ahora nuevos fármacos antiarrítmicos y una técnica prácticamente ambulatoria llamada ablación de vías anómalas por emisión de radiofrecuencia. Esta intervención no altera para nada la función del corazón: sólo crea una resistencia eléctrica que impide que se genere la arritmia.

Verdaderas computadoras
También se usan marcapasos multiprogramables, verdaderas computadoras implantables capaces de evitar y controlar la arritmia según cada caso. Las arritmias supraventriculares pueden ser extrasístoles que son latidos aislados; taquicardias regulares que llegan incluso a 200 latidos por minuto, o fibrilaciones auriculares. Esta es una arritmia (crónica o en paroxismos) muy frecuente donde las aurículas se contraen en forma caótica. Estas palpitaciones pueden ser desde asintomáticas (hallarse de manera casual en un examen médico rutinario) hasta muy rápidas y desagradables. En algunos casos puede presentar sensaciones de mareo, síncope o fatiga de distinta intensidad.
Las arritmias ventriculares pueden presentarse en corazones sanos, pero pueden ser muy graves cuando se presentan en corazones muy enfermos o que han tenido un infarto severo. Cerca del 30% de estas personas, cuando el infarto es grave, puede presentar un episodio de muerte súbita por una arritmia grave antes de tres años. Pero estas arritmias también se evitan si se detectan en el momento justo.

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