Reparan corazones dañados con cardioimplante celular

Al menos 35.000 argentinos que sufrieron infarto se beneficiarían con la alternativa terapéutica.

16 Abril 2003
Aproximadamente el 10 % de los pacientes que sufren un infarto de miocardio no logran retomar el ritmo de vida que llevaban con anterioridad al evento. Esto se debe a que ni la mejor cirugía cardíaca ni la mejor angioplastia son capaces de lograr que las fibras cardíacas dañadas por el infarto, recuperen la función contráctil que hace del corazón el motor del organismo.
Recientes estudios científicos sugieren que, de aquí a dos años, estos pacientes podrían contar con una nueva alternativa terapéutica llamada cardioimplante celular autólogo, que está demostrando ser capaz de revertir tal situación.
Al menos 35.000 personas en la Argentina podrían verse beneficiadas con el aumento del grosor miocárdico, la disminución de la dilatación del corazón y la mejora de la capacidad de contracción cardíaca que aporta el nuevo tratamiento.
Esta técnica, explica el doctor Daniel Navia, jefe de Cirugía Cardíaca del Instituto Cardiovascular Buenos Aires (ICBA), "consiste en extraer del paciente células musculares que serán implantadas -luego de someterlas a diversas técnicas de terapia génica y cultivo in vitro-, en el área dañada del corazón. El objetivo es que estas células se integren con el tejido muscular cardíaco y desarrollen su función contráctil, mejorando así la actividad cardiaca".
Hasta el momento, más de 300 pacientes fueron tratados, con resultados realmente alentadores: el 87% experimentó notable mejora en su capacidad para realizar actividad física (evaluada a través de una ergometría), indicador que demuestra la capacidad cardíaca y la calidad de vida de los pacientes con insuficiencia cardíaca.
Actualmente, varios grupos de investigadores del ICBA han comenzado una serie de ensayos clínicos con esta nueva terapia. De los estudios participarán dos grupos de pacientes: aquellos que sufren un infarto y no resultan ser buenos candidatos para las terapéuticas habituales, y los pacientes coronarios crónicos que tienen importantes regiones del corazón con tejido cicatrizal.

Futuro insospechado
Las células musculares del corazón, apodadas cardiomiocitos, tienen la capacidad de replicarse o dividirse sólo hasta los 3 o 4 meses de vida. Es decir se cuenta con una capacidad limitada de células del corazón. Esto es lo que hace del cardioimplante celular autólogo, tratamiento en el que se hallan trabajando varias instituciones científicas argentinas además del ICBA, y puede alcanzar una envergadura insospechada, afirma el doctor Navia.
La técnica podría dar respuesta a un elevado número de personas que sufren insuficiencia cardíaca, principal causa de internación en los mayores de 65 años. Esta afección ha sido diagnosticada en aproximadamente el 2% de la población general y hasta un 10% de los mayores de 75 años. Pero por cada persona con diagnóstico de insuficiencia se estima que hay de 1 a 2 más con deterioro de la capacidad del corazón que aún no tiene síntomas.

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