Maestro de verbo doméstico, locuaz y gesticulante

Barylko concita el entusiasmo multitudinario.

16 Junio 2002
Sobre el tema también pueden consultarse: Menón, de Platón; Analíticos (I y II), de Aristóteles; Novum Organum, de F. Bacon; Discurso del Método, de R. Descartes; La Reforma del Entendimiento, de B. Spinoza; Ensayo sobre el Entendimiento Humano, de J. Locke; Nuevo Tratado sobre el Entendimiento Humano, de G. W. Leibniz; Investigación sobre el Entendimiento Humano, de D. Hume; Crítica de la Razón Pura, de I. Kant; Sistema de Lógica, de J. S. Mill; El Análisis Matemático de la Lógica, de G. Boole; Investigación sobre el Significado y la Verdad, de B. Russell; Tractatus Logico-Philosophicus, de L. Wittgenstein, y muchas otras obras que omitimos en homenaje a la brevedad.
Sería injusto, empero, tener a los mencionados filósofos por meros precursores del doctor Barylko; fuerza es reconocer que algún mérito les cabe por sí mismos, aunque ninguno de ellos concite el entusiasmo multitudinario que misteriosamente convoca este maestro, de verbo doméstico, locuaz y gesticulante.

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