05 Abril 2007 Seguir en 
Miles de personas de todo el país en edad de jubilarse, que nunca habían realizado aportes o tenían muy pocos, pudieron acceder a una jubilación mínima a través del sistema de moratoria previsional que puso en marcha el Gobierno nacional. Sin embargo, según un estudio del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), el plan ideado por la Nación es ineficaz para combatir la pobreza y conlleva un alto costo fiscal.
"Poco a poco se va tomando conciencia de que las moratorias previsionales implican erogaciones de magnitudes fiscalmente desestabilizadoras. Falta ahora asumir que el esquema montado deja sin resolver gran parte de los problemas de pobreza que afectan a los mayores. En algunos casos, porque estas personas no tienen recursos para gestionar la moratoria. En otros, porque el monto fijado para la prestación es insuficiente para que los hogares más humildes superen la línea de pobreza", dice el informe del Idesa, que conduce el economista Osvaldo Giordano.
La moratoria previsional que lanzó el Gobierno nacional -amparado en una ley especial- establece que hombres y mujeres en edad de jubilarse y que no tengan aportes, pueden obtener el beneficio igualmente. Esto, mediante un sistema en el que se da el alta a quienes califican para cobrar una jubilación y de ese mismo ingreso, durante cinco años, le descuentan los aportes.
"Sin minimizar la importancia de la cuestión financiera, cabe preguntarse si las moratorias resuelven el problema social de las personas mayores que viven en la pobreza", dice el informe del Idesa. Además, especifica que procesando datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec y extrapolándolos para el total de la población del país, se puede observar el siguiente panorama:
En Argentina habría aproximadamente 300.000 hogares pobres donde al menos uno de sus miembros es una persona mayor sin cobertura previsional.
Estos hogares necesitarían, en promedio, aproximadamente $ 310 por mes para poder superar la línea de pobreza.
Con $ 250 por mes, que sería el haber inicial neto de la cuota de la moratoria, casi la mitad de estos hogares no podrán superar la línea de pobreza.
Según la investigación del Idesa, los recursos necesarios para cerrar la brecha de la pobreza se estima en el orden de los $ 1.100 millones anuales. Este es el costo que insumiría darles un subsidio de unos $ $ 310 mensuales promedio a los 300.000 hogares pobres. Sin embargo, según la entidad, las erogaciones adicionales que van a producirse con las moratorias son del orden de los $ 7.300 millones los primeros 5 años y luego de unos $ 12.600 millones suponiendo que de los actuales 800.000 beneficios se llegue a unos 1,5 millón de nuevos jubilados.
"En otras palabras, se ha comprometido a futuro un gasto fiscal por un valor que es más de 10 veces mayor a los recursos socialmente necesarios y, sin embargo, no se va a erradicar la pobreza entre los adultos mayores", concluye el Idesa.
"Poco a poco se va tomando conciencia de que las moratorias previsionales implican erogaciones de magnitudes fiscalmente desestabilizadoras. Falta ahora asumir que el esquema montado deja sin resolver gran parte de los problemas de pobreza que afectan a los mayores. En algunos casos, porque estas personas no tienen recursos para gestionar la moratoria. En otros, porque el monto fijado para la prestación es insuficiente para que los hogares más humildes superen la línea de pobreza", dice el informe del Idesa, que conduce el economista Osvaldo Giordano.
La moratoria previsional que lanzó el Gobierno nacional -amparado en una ley especial- establece que hombres y mujeres en edad de jubilarse y que no tengan aportes, pueden obtener el beneficio igualmente. Esto, mediante un sistema en el que se da el alta a quienes califican para cobrar una jubilación y de ese mismo ingreso, durante cinco años, le descuentan los aportes.
"Sin minimizar la importancia de la cuestión financiera, cabe preguntarse si las moratorias resuelven el problema social de las personas mayores que viven en la pobreza", dice el informe del Idesa. Además, especifica que procesando datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec y extrapolándolos para el total de la población del país, se puede observar el siguiente panorama:
En Argentina habría aproximadamente 300.000 hogares pobres donde al menos uno de sus miembros es una persona mayor sin cobertura previsional.
Estos hogares necesitarían, en promedio, aproximadamente $ 310 por mes para poder superar la línea de pobreza.
Con $ 250 por mes, que sería el haber inicial neto de la cuota de la moratoria, casi la mitad de estos hogares no podrán superar la línea de pobreza.
Según la investigación del Idesa, los recursos necesarios para cerrar la brecha de la pobreza se estima en el orden de los $ 1.100 millones anuales. Este es el costo que insumiría darles un subsidio de unos $ $ 310 mensuales promedio a los 300.000 hogares pobres. Sin embargo, según la entidad, las erogaciones adicionales que van a producirse con las moratorias son del orden de los $ 7.300 millones los primeros 5 años y luego de unos $ 12.600 millones suponiendo que de los actuales 800.000 beneficios se llegue a unos 1,5 millón de nuevos jubilados.
"En otras palabras, se ha comprometido a futuro un gasto fiscal por un valor que es más de 10 veces mayor a los recursos socialmente necesarios y, sin embargo, no se va a erradicar la pobreza entre los adultos mayores", concluye el Idesa.
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