Podrán jubilarse quienes tengan pocos aportes

El Gobierno reglamentó la nueva ley previsional y contempla dar una segunda oportunidad a los que cuentan con pocos fondos en las AFJP. La Anses pasará al Estado a los que tengan menos de $ 20.000 en sus cuentas. Es para hombres con más de 55 años y mujeres mayores de 50.

EN MARCHA. La Anses comandará y organizará el trabajo para implementar el nuevos sistema de jubilaciones y pensiones, que entrará en vigencia el jueves. LA GACETA / JOSE NUNO
EN MARCHA. La Anses comandará y organizará el trabajo para implementar el nuevos sistema de jubilaciones y pensiones, que entrará en vigencia el jueves. LA GACETA / JOSE NUNO
05 Abril 2007
Los trabajadores que cuentan con pocos aportes en su cuenta de capitalización de alguna AFJP dispondrán de una segunda oportunidad para jubilarse. Así se desprende del decreto reglamentario 313/2007 de la Ley 26.222, que impuso nuevas reglas en el sistema de jubilaciones y pensiones.
Como consecuencia de la reforma previsional ahora tendrán posibilidad de opción aquellas mujeres mayores de 50 años y hombres mayores de 55 años que no registren densidad de aportes, según explicó el titular de la Administración Nacional de Seguridad Social (Anses), Sergio Massa.
Las personas de más de 50 años de edad, afiliadas a una AFJP y con pocos aportes pasarán al sistema estatal y recibirán beneficios para que se puedan jubilar a partir de los 70 años.
Massa explicó que podrán optar por 90 días, a partir del jueves próximo, entre quedarse en el sistema de capitalización o pasar al sistema público. Los requisitos son no tener aportes acumulados anteriores a 1994 en el Estado y tener baja densidad de aportes, menos de $ 20.000, en el sistema de capitalización.
"El objetivo es que cuando cumplan 70 años puedan reconvertir esos aportes en el sistema de capitalización en aportes al sistema público para garantizar el acceso a la prestación por edad avanzada", explicó Massa en declaraciones reproducidas por la agencia de noticias DyN. Especificó, además, que es una jubilación que actualmente rige, pero que se accede con cinco años de regularidad en el sistema público.
"Lo que estamos haciendo es establecer una segunda oportunidad donde no hay aporte en el sistema estatal y hay bajo aporte en el sistema privado, lo cual imposibilita en los próximos 20 años el acceso a una prestación", explicó.
En el caso de que la persona tenga aporte anterior al sistema público, se suman los dos aportes cuando cumple 60 años en el caso de las mujeres y 65 años en el caso de los hombres, como establece la jubilación ordinaria.
Según Massa, este beneficio abarca a 1,2 millón de personas y el año que viene estarían en condiciones de acceder a esta prestación aproximadamente 19.000 personas.
Según se desprende del decreto 313/2007, al que tuvo acceso LA GACETA, a partir de estos cambios, si con la edad jubilatoria (mujeres 60 años y hombres 65 años) no pueden jubilarse por no llegar a los 30 años de aportes, podrán hacerlo a los 70 años, con 10 de aportes. Y si aún así no llegaran a completar esa década de aportes que exige la nueva normativa, podrán completar los años faltantes a través de una moratoria especial.
Este régimen también se aplicará a aquellos que en el sistema estatal cuenten con pocos años de aportes, y busca beneficiar a todos aquellos que por desempleo o trabajo en negro no tienen todos los requisitos para jubilarse.
El decreto presidencial también establece que, en esta oportunidad, el Gobierno transferirá directamente al Estado a todas las mujeres que tengan más de 50 y a todos los hombres que tengan más de 55 años que tengan menos de $ 20.000 en sus cuentas. Quienes rechacen el traspaso al sistema de reparto, tendrán que hacer un trámite para ratificar su voluntad de quedar en la AFJP. El objetivo de esta medida, según la Nación, es garantizarles una jubilación mínima.