La inflación fue mayor en el sector de más poder adquisitivo

La diferencia se observa al comparar lo que se gasta en ropa y en colegios privados. Mientras el 10% más pobre de la población utiliza el 46,6% de sus ingresos para alimentarse, el segmento más alto de la escala social sólo usa el 23.26%.

ACOMPRANDO EN EL SUPER. Una familia considerada de clase media del Gran Buenos Aires destina el 35% de sus ingresos para alimentarse. LA GACETA / ANTONIO FERRONI
ACOMPRANDO EN EL SUPER. Una familia considerada de clase media del Gran Buenos Aires destina el 35% de sus ingresos para alimentarse. LA GACETA / ANTONIO FERRONI
20 Marzo 2007
BUENOS AIRES.- Los aumentos en la indumentaria y en la educación privada provocaron que los dos segmentos más altos de la sociedad sufrieran una mayor inflación durante 2006, según datos publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
De acuerdo con ese trabajo, el alza del índice de precios al consumidor en 2006 fue de 11,2% para el 20% que más gana y de 9,8% para el 20% subsiguiente. El índice de precios al consumidor general había mostrado una variación de 9,8%.
El informe divide a la sociedad en “quintiles” (cinco grupos) de acuerdo con los ingresos per capita que surgen de las propias estimaciones que realiza el instituto. Según el organismo, para el primer quintil (que destina la mayor porción de sus ingresos a comprar alimentos) la inflación fue de 7,5%, para el segundo 8,4% y para el tercero, 9%.
En la valoración del Indec las familias del primer quintil utilizan el 46,6% de sus ingresos para comprar comida, el segundo afecta el 40,86% a ese gasto y el tercer quintil el 35,48%. En cambio en los dos segmentos superiores el porcentaje es de 30,38% y 23,26%. En estos grupos influyeron los aumentos en indumentaria (14,6% durante 2006), ya que acompañan los cambios de  la temporada. También impactó el conjunto de servicios educativos (19,9 %), por los ajustes en las cuotas de los colegios privados. Para estas dos porciones de la sociedad también fue relevante lo que sucedió en los gastos para la vivienda, fundamentalmente por el precio de los alquileres. Los alimentos también tuvieron un comportamiento similar ya que mostraron alzas de 12,3% para el grupo que más gana y 10,6% para el siguiente. En los sectores de menores recursos el impacto fue menor debido a los efectos de los acuerdos de precios.   
Las diferencias crecen al ponderarse los niveles de ingresos de los distintos sectores de la población. Mientras que la escala de ingresos total familiar del 40% más pobre de la población tienen ingresos que varían entre $ 5 y y $ 950, el 20% más rico de la población posee ingresos que van desde $ 1.800 a $ 60.000.
En tanto, el ex titular del Banco Central, Javier González Fraga señaló que la actual política económica no es progresismo, sino algo ridículo y agregó que resulta sorprendente que se diga que con esta política se favorece a los más pobres. (DyN-NA)