04 Marzo 2007 Seguir en 
Los vendedores ambulantes demostraron nuevamente que no están dispuestos a perder su fuente laboral, por más que el Gobierno los quiera desalojar. Ayer volvieron a instalar puestos callejeros de venta; esta vez en plaza Independencia, frente a la Casa de Gobierno y a espaldas de la Federación Económica de Tucumán (FET).
La carpa de protesta, instalada en la plaza luego de que los desalojaran del centro hace 54 días, estaba vacía. Los manifestantes volvieron a ofrecer al público sus productos: medias escolares, pomadas, rosarios, aros, películas truchas en vcd y dvd, anteojos para sol y los infaltables paraguas.
Según los ambulantes, el retorno a la venta callejera obedece a la falta de una respuesta concreta por parte del Gobierno provincial a sus pedidos luego del desalojo, y a la necesidad de mandar, mañana, a sus hijos a la escuela. "No tenemos otro lugar; por eso estamos trabajando acá. Vendo para poder comer y para comprarles los útiles escolares a mis hijos. Queremos trabajar y hacerlos estudiar, porque no nos gustaría que en el futuro tengan que pasar por lo que nosotros estamos pasando", dijo Graciela Sayago, una puestera, mientras ofrecía rosarios y pulseras con imágenes cristianas.
Explicaciones
Desde la municipalidad capitalina interpretaron que la decisión de los ambulantes de vender en la plaza fue un acto de provocación. "Están buscando que los municipales vayamos para que se arme una trifulca; buscan crear conflicto", aseveró el interventor de la División Tránsito y Vía Pública de la Municipalidad, Miguel Angel Molins. El funcionario indicó que esta semana tomarán las medidas que resulten convenientes. "Necesitamos garantías y trabajar conjuntamente con la Policía para no enfrentarnos", puntualizó.
Los puesteros adelantaron que seguirán instalados y vendiendo en la plaza hasta tanto el Gobierno responda a sus planteos de reubicación en el centro. En este sentido, el titular del sindicato, Luis Lobo, dijo que mañana retomarán las negociaciones con las autoridades para hallar una salida a la problemática. "Vendemos por necesidad", acotó Lobo.
La carpa de protesta, instalada en la plaza luego de que los desalojaran del centro hace 54 días, estaba vacía. Los manifestantes volvieron a ofrecer al público sus productos: medias escolares, pomadas, rosarios, aros, películas truchas en vcd y dvd, anteojos para sol y los infaltables paraguas.
Según los ambulantes, el retorno a la venta callejera obedece a la falta de una respuesta concreta por parte del Gobierno provincial a sus pedidos luego del desalojo, y a la necesidad de mandar, mañana, a sus hijos a la escuela. "No tenemos otro lugar; por eso estamos trabajando acá. Vendo para poder comer y para comprarles los útiles escolares a mis hijos. Queremos trabajar y hacerlos estudiar, porque no nos gustaría que en el futuro tengan que pasar por lo que nosotros estamos pasando", dijo Graciela Sayago, una puestera, mientras ofrecía rosarios y pulseras con imágenes cristianas.
Explicaciones
Desde la municipalidad capitalina interpretaron que la decisión de los ambulantes de vender en la plaza fue un acto de provocación. "Están buscando que los municipales vayamos para que se arme una trifulca; buscan crear conflicto", aseveró el interventor de la División Tránsito y Vía Pública de la Municipalidad, Miguel Angel Molins. El funcionario indicó que esta semana tomarán las medidas que resulten convenientes. "Necesitamos garantías y trabajar conjuntamente con la Policía para no enfrentarnos", puntualizó.
Los puesteros adelantaron que seguirán instalados y vendiendo en la plaza hasta tanto el Gobierno responda a sus planteos de reubicación en el centro. En este sentido, el titular del sindicato, Luis Lobo, dijo que mañana retomarán las negociaciones con las autoridades para hallar una salida a la problemática. "Vendemos por necesidad", acotó Lobo.







