04 Marzo 2007 Seguir en 
"Para que uno pueda desarrollarse, lo primero que debe tener es caminos. Esto es algo que venimos pidiendo hace añares, pero nunca se hicieron; ni siquiera los repararon. Las autoridades solamente se acuerdan de eso cada vez que hay inundaciones".
Con esta reflexión, Fabián Páez, dirigente cañero de la cooperativa agropecuaria Ibatín, describió la profunda decepción de los aproximadamente 500 pequeños agricultores de León Rougés (localidad ubicada en el departamento Monteros) con el Estado provincial.
Cada año, con esfuerzo, los productores de la zona logran que se acondicionen los caminos para que puedan circular los camiones con caña durante la zafra. Pero, este año, la situación es bastante peor: las fuertes tormentas de enero y febrero dañaron severamente los caminos de León Rougés y de pueblos cercanos (Huasa Pampa, Los Costilla, Pilco, Isla de San José, Los Rojos, Yonopongo), al punto que, en algunos tramos, no se puede transitar ni a pie.
La preocupación de los agricultores crece, ya que la emergencia vial se da en toda la provincia -el 90% de los caminos presenta estado regular o malo- y, por lo tanto, Vialidad provincial debe asistir con su equipamiento -insuficiente- a muchos lugares, y contra reloj.
Por eso, desde hace unas semanas vienen realizando gestiones en los despachos públicos para encontrar una solución urgente.
"Hay caminos que están prácticamente intransitables. La ruta 349, que une León Rougés con Simoca, es antiquísima; desde que se la construyó fue una ruta muy utilizada, porque antes no existía la 325. Pero nunca se hizo nada en esa ruta. Y hoy es prácticamente un canal, lo que complica el tránsito para cualquier vehículo", comentó Páez, por dar un ejemplo de la situación caminera.
"Elevaremos a Vialidad un relevamiento más puntilloso de los caminos secundarios y de los terciarios que están dañados. Estamos dispuestos a hablar con los demás productores de la zona para organizar un consorcio, a fin de que nosotros pongamos nuestras herramientas, y que el Estado colabore con algún insumo, como combustible, o con maquinarias. Al menos para que estén transitables los caminos, porque reconstruirlos será imposible", agregó.
Colaboración
En la reunión que se realizó el viernes en Vialidad con técnicos de la repartición, funcionarios del Gobierno y productores de caña, de citrus, de tabaco y de granos, se planteó la necesidad de que los productores colaboren con camiones en el transporte de áridos, ya que la cantidad de vehículos de Vialidad no alcanzará para solucionar la situación con celeridad, en vista del inminente inicio de las cosechas. Pero Páez afirmó que los productores de León Rougés no están en condiciones de prestar esa colaboración.
"Vialidad no tiene camiones y nosotros somos pequeños productores y no tenemos el dinero para contratarlos. Estamos mejor que antes, pero seguimos siendo pequeños productores. Vivimos de la producción rentada, que es la caña de azúcar, y del autoconsumo", manifestó Páez el productor. Por su parte, el cañero Segundo Cruz aseveró que, pese a que el agua ya bajó totalmente en la zona -tras las inundaciones-, la situación caminera es calamitosa.
"La mayoría de los canales está tapada; los puentes que están llenos de basura y los mismos caminos, mal enripiados, abandonados. No les pasan ni la máquina hace por lo menos tres años y medio. Y con la cantidad de agua que cayó, directamente quedaron hechos un desastre", afirmó.
Cruz sostuvo que la canalización es una tarea que debe ir de la mano de la reparación vial.
"Si no hay canales limpios, el agua sale de los canales a los caminos, y se hace un desastre todo. Nosotros sacamos la caña con mulas, con tractores muy chicos. Pero es muy difícil hacerlo con los caminos en este estado. Si no tenemos colaboración para que, más o menos, podamos acondicionar los caminos, la zafra será imposible para nosotros", manifestó el productor cañero.
Con esta reflexión, Fabián Páez, dirigente cañero de la cooperativa agropecuaria Ibatín, describió la profunda decepción de los aproximadamente 500 pequeños agricultores de León Rougés (localidad ubicada en el departamento Monteros) con el Estado provincial.
Cada año, con esfuerzo, los productores de la zona logran que se acondicionen los caminos para que puedan circular los camiones con caña durante la zafra. Pero, este año, la situación es bastante peor: las fuertes tormentas de enero y febrero dañaron severamente los caminos de León Rougés y de pueblos cercanos (Huasa Pampa, Los Costilla, Pilco, Isla de San José, Los Rojos, Yonopongo), al punto que, en algunos tramos, no se puede transitar ni a pie.
La preocupación de los agricultores crece, ya que la emergencia vial se da en toda la provincia -el 90% de los caminos presenta estado regular o malo- y, por lo tanto, Vialidad provincial debe asistir con su equipamiento -insuficiente- a muchos lugares, y contra reloj.
Por eso, desde hace unas semanas vienen realizando gestiones en los despachos públicos para encontrar una solución urgente.
"Hay caminos que están prácticamente intransitables. La ruta 349, que une León Rougés con Simoca, es antiquísima; desde que se la construyó fue una ruta muy utilizada, porque antes no existía la 325. Pero nunca se hizo nada en esa ruta. Y hoy es prácticamente un canal, lo que complica el tránsito para cualquier vehículo", comentó Páez, por dar un ejemplo de la situación caminera.
"Elevaremos a Vialidad un relevamiento más puntilloso de los caminos secundarios y de los terciarios que están dañados. Estamos dispuestos a hablar con los demás productores de la zona para organizar un consorcio, a fin de que nosotros pongamos nuestras herramientas, y que el Estado colabore con algún insumo, como combustible, o con maquinarias. Al menos para que estén transitables los caminos, porque reconstruirlos será imposible", agregó.
Colaboración
En la reunión que se realizó el viernes en Vialidad con técnicos de la repartición, funcionarios del Gobierno y productores de caña, de citrus, de tabaco y de granos, se planteó la necesidad de que los productores colaboren con camiones en el transporte de áridos, ya que la cantidad de vehículos de Vialidad no alcanzará para solucionar la situación con celeridad, en vista del inminente inicio de las cosechas. Pero Páez afirmó que los productores de León Rougés no están en condiciones de prestar esa colaboración.
"Vialidad no tiene camiones y nosotros somos pequeños productores y no tenemos el dinero para contratarlos. Estamos mejor que antes, pero seguimos siendo pequeños productores. Vivimos de la producción rentada, que es la caña de azúcar, y del autoconsumo", manifestó Páez el productor. Por su parte, el cañero Segundo Cruz aseveró que, pese a que el agua ya bajó totalmente en la zona -tras las inundaciones-, la situación caminera es calamitosa.
"La mayoría de los canales está tapada; los puentes que están llenos de basura y los mismos caminos, mal enripiados, abandonados. No les pasan ni la máquina hace por lo menos tres años y medio. Y con la cantidad de agua que cayó, directamente quedaron hechos un desastre", afirmó.
Cruz sostuvo que la canalización es una tarea que debe ir de la mano de la reparación vial.
"Si no hay canales limpios, el agua sale de los canales a los caminos, y se hace un desastre todo. Nosotros sacamos la caña con mulas, con tractores muy chicos. Pero es muy difícil hacerlo con los caminos en este estado. Si no tenemos colaboración para que, más o menos, podamos acondicionar los caminos, la zafra será imposible para nosotros", manifestó el productor cañero.







