28 Febrero 2007 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Tras 14 años de convivir con una desocupación de dos dígitos, el nivel de desempleo en la Argentina cayó al 8,7 por ciento en el último trimestre del año pasado, de acuerdo con los datos oficiales difundidos hoy por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
El dato oficial marcó un quiebre sobre este tema, ya que desde octubre de 1993, la Argentina no registraba un índice de desempleo de un sólo dígito, cuando en el primer semestre de ese año llegaba al 9,3 por ciento.
Desde aquel momento, comenzó a crecer la cantidad de personas sin trabajo hasta alcanzar un pico máximo de casi 24 por ciento en mayo de 2002, cuando en la Argentina había 3.400.000 desempleados y la crisis social y económica golpeaba con fuerza.
Eran los tiempos de un plan económico que expulsaba gente debido a privatizaciones sin red de contención, ajustes en todas las estructuras del Estado y achicamiento del aparato produtivo.
La difusión del índice de desempleo se realizó en medio de una polémica que envuelve al INDEC por la decisión del Gobierno de desplazar a funcionarias de ese organismo, que generó críticas de parte de especialistas y economistas.
Sin embargo, teniendo en cuenta la estadística oficial realizada por el INDEC en 31 aglomerados urbanos, habría cerca de 960 mil personas sin trabajo y 1.200.000 subocupados.
A estas cifras preocupantes, se le debe agregar que casi el 40 por ciento de los ocupados realizan tareas "en negro", es decir que sus empleadores no cumplen con los aportes de ley.
Ahora, el Gobierno se encuentra frente al cumplimiento o no de su compromiso de eliminar la doble indemnización cuando el desempleo se ubicara en un dígito.
Según trascendió, esta decisión podría postergarse hasta conocerse el desempleo de mayo, el cual siempre sube por cuestiones de estacionalidad.
De acuerdo con las cifras oficiales, en comparación con el tercer trimestre de 2006 cuando llegó a 10,2 por ciento, el desempleo registró una caída del 1,5 por ciento.
En tanto, en relación con el tercer trimestre de 2006, cuando el índice llegaba a 10,1 por ciento, la baja fue del 1,4 por ciento.
Sin embargo, si se toman como desempleados a los beneficiarios de los planes sociales, la desocupación crecería al 10,1 por ciento.
Más allá de ésto, el dato que igualmente representa una caída del 2 por ciento.
Los subocupados, es decir aquellas personas que realizan trabajos temporarios o precarios, representaron el 10,8 por ciento de la Población Económicamente Activa en el último trimestre de 2006, con una baja de apenas tres décimas respecto de igual período anterior.
No obstante, en comparación con igual trimestre de 2005, se verificó una caída del 1,1 por ciento. Por otra parte, la tasa de empleo subió al 42,1 por ciento entre octubre y diciembre del año pasado, contra 41,6 del trimestre anterior y 41,3 por ciento del mismo período de 2005. (NA)
El dato oficial marcó un quiebre sobre este tema, ya que desde octubre de 1993, la Argentina no registraba un índice de desempleo de un sólo dígito, cuando en el primer semestre de ese año llegaba al 9,3 por ciento.
Desde aquel momento, comenzó a crecer la cantidad de personas sin trabajo hasta alcanzar un pico máximo de casi 24 por ciento en mayo de 2002, cuando en la Argentina había 3.400.000 desempleados y la crisis social y económica golpeaba con fuerza.
Eran los tiempos de un plan económico que expulsaba gente debido a privatizaciones sin red de contención, ajustes en todas las estructuras del Estado y achicamiento del aparato produtivo.
La difusión del índice de desempleo se realizó en medio de una polémica que envuelve al INDEC por la decisión del Gobierno de desplazar a funcionarias de ese organismo, que generó críticas de parte de especialistas y economistas.
Sin embargo, teniendo en cuenta la estadística oficial realizada por el INDEC en 31 aglomerados urbanos, habría cerca de 960 mil personas sin trabajo y 1.200.000 subocupados.
A estas cifras preocupantes, se le debe agregar que casi el 40 por ciento de los ocupados realizan tareas "en negro", es decir que sus empleadores no cumplen con los aportes de ley.
Ahora, el Gobierno se encuentra frente al cumplimiento o no de su compromiso de eliminar la doble indemnización cuando el desempleo se ubicara en un dígito.
Según trascendió, esta decisión podría postergarse hasta conocerse el desempleo de mayo, el cual siempre sube por cuestiones de estacionalidad.
De acuerdo con las cifras oficiales, en comparación con el tercer trimestre de 2006 cuando llegó a 10,2 por ciento, el desempleo registró una caída del 1,5 por ciento.
En tanto, en relación con el tercer trimestre de 2006, cuando el índice llegaba a 10,1 por ciento, la baja fue del 1,4 por ciento.
Sin embargo, si se toman como desempleados a los beneficiarios de los planes sociales, la desocupación crecería al 10,1 por ciento.
Más allá de ésto, el dato que igualmente representa una caída del 2 por ciento.
Los subocupados, es decir aquellas personas que realizan trabajos temporarios o precarios, representaron el 10,8 por ciento de la Población Económicamente Activa en el último trimestre de 2006, con una baja de apenas tres décimas respecto de igual período anterior.
No obstante, en comparación con igual trimestre de 2005, se verificó una caída del 1,1 por ciento. Por otra parte, la tasa de empleo subió al 42,1 por ciento entre octubre y diciembre del año pasado, contra 41,6 del trimestre anterior y 41,3 por ciento del mismo período de 2005. (NA)







