27 Febrero 2007 Seguir en 
La inclusión laboral de los jóvenes desocupados es la materia pendiente que tiene el Estado. Lo dijo ayer en esta ciudad el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, y lo repitió el gobernador José Alperovich, luego de lanzar oficialmente el Plan de Entrenamiento para el Trabajo. El jueves arrancará la prueba piloto del programa, destinado a unos 5.000 jóvenes de entre 18 y 25 años de Tucumán. Sin embargo, Tomada anunció que a mediados de año se extenderá a todo el país, con el fin de que cerca de 450.000 jóvenes sin empleo accedan a un puesto en el mundo del trabajo.
En el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, Tomada reclamó responsabilidad social empresaria al sector privado para contribuir con soluciones para “uno de los sectores más vulnerables de la sociedad”. Indicó que menos del 22% de las empresas del país invierten en capacitación y en entrenamiento del personal.
Tras la ceremonia, el ministro de Trabajo puntualizó que durante la gestión del presidente Néstor Kirchner hubo una creación sistemática de empleo que lleva 50 meses ininterrumpidos. Lo dijo en una entrevista concedida a LA GACETA.
¿Qué características tendrá el plan nacional de entrenamiento laboral para jóvenes?
-Lo ideal es conservar los conceptos básicos del plan que se pondrá en práctica en Tucumán. Sin embargo, se adaptará a las características que tenga el mercado de trabajo de cada provincia. La idea es avanzar y extender el programa en el país, pero como una política activa de empleo, no como una medida circunstancial.
-Antes se observó una reconversión laboral de los beneficiarios de planes sociales...
-En mayo de 2003 había 2,2 millones de beneficiarios y hoy llegan a 1,1 millón, producto de la alta proporción de esa gente al mercado formal del trabajo.
-Pero hay expertos que indican que eso fue posible por la creación de otros planes, como el Familias...
-Eso no es ningún problema cuando empiezan a querer demostrar no sé qué. Francamente los datos no son sólo eso: reflejan la realidad que se palpa en la calle, en las fábricas, cuando las recorro. Hoy hay más empleo en la Argentina y entre los 3 millones que se crearon están los beneficiarios de planes sociales, que pasan a ser ciudadanos con derechos. Y está muy bien que existen planes como el Familia, que contiene a las mujeres que, en parte, son jefas de hogar.
-¿Dónde se insertaron los beneficiarios de planes sociales?
-La mayor parte fue a la rama construcción. Otros, en empleos públicos, y hay que ayudarlos a que se inserten en esos puestos creados en las provincias y en las municipalidades, porque estamos en una etapa ‘post jefes de hogar desocupados’.
-El sistema de reparto, ¿es la mejor opción jubilatoria?
-Lo que hicimos con el proyecto es que los ciudadanos puedan decidir cuál es la mejor opción para ellos. Hasta ahora, implicaba que los trabajadores eran prisioneros del sistema. Incluso se los sorteaba para ver a qué AFJP eran derivados cuando no ejercían ninguna opción. Eran sorteados como en la colimba. La reforma previsional que aprobará Diputados significa dos cosas: cumplir con el compromiso que tenía el Presidente con los ciudadanos. Y, a su vez, recuperar esa decisión que ningún trabajador debe perder: la libertad de optar por el sistema de reparto o de capitalización. El Estado termina siendo el garante del sistema de seguridad social, pero con los argentinos ejerciendo la libertad de opción jubilatoria.
Después del acto en la Casa de Gobierno, Carlos Tomada almorzó en la residencia del gobernador José Alperovich. Allí hablaron informalmente sobre la situación política del país. La agenda del ministro de Trabajo continuó con entrega de medallas a la trayectoria de los empleados de la delegación Tucumán. Y luego se dirigió hacia la sede de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), donde protocolizó un convenio con el rector de la casa de altos estudios, Juan Cerisola.
Mediante el acuerdo, la UNT se compromete a diseñar planes de acción con el fin de combatir la desocupación en Tucumán. El propio ministro reconoció que “el Estado debe nutrirse de la universidad pública”. Y pidió que se accione rápidamente para acompañar la tarea encarada por el Poder Ejecutivo con el fin de frenar el desempleo.
El convenio, según comentó Cerisola a LA GACETA, establece que la UNT brindará capacitación a los técnicos de los municipios y de distintos organismos oficiales, como así también, mediante talleres, a los desocupados. Además, la universidad actuará como una consultora respecto del análisis del mercado de trabajo (qué tipo de oficios se requieren, estudio sobre la demanda, entre otros).
El rector afirmó que el Ministerio de Trabajo aportará los recursos necesarios para el diseño de los programas. “Esas acciones se instrumentarán paulatinamente a través de la secretaría de extensión universitaria”, señaló Cerisola.
En el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, Tomada reclamó responsabilidad social empresaria al sector privado para contribuir con soluciones para “uno de los sectores más vulnerables de la sociedad”. Indicó que menos del 22% de las empresas del país invierten en capacitación y en entrenamiento del personal.
Tras la ceremonia, el ministro de Trabajo puntualizó que durante la gestión del presidente Néstor Kirchner hubo una creación sistemática de empleo que lleva 50 meses ininterrumpidos. Lo dijo en una entrevista concedida a LA GACETA.
¿Qué características tendrá el plan nacional de entrenamiento laboral para jóvenes?
-Lo ideal es conservar los conceptos básicos del plan que se pondrá en práctica en Tucumán. Sin embargo, se adaptará a las características que tenga el mercado de trabajo de cada provincia. La idea es avanzar y extender el programa en el país, pero como una política activa de empleo, no como una medida circunstancial.
-Antes se observó una reconversión laboral de los beneficiarios de planes sociales...
-En mayo de 2003 había 2,2 millones de beneficiarios y hoy llegan a 1,1 millón, producto de la alta proporción de esa gente al mercado formal del trabajo.
-Pero hay expertos que indican que eso fue posible por la creación de otros planes, como el Familias...
-Eso no es ningún problema cuando empiezan a querer demostrar no sé qué. Francamente los datos no son sólo eso: reflejan la realidad que se palpa en la calle, en las fábricas, cuando las recorro. Hoy hay más empleo en la Argentina y entre los 3 millones que se crearon están los beneficiarios de planes sociales, que pasan a ser ciudadanos con derechos. Y está muy bien que existen planes como el Familia, que contiene a las mujeres que, en parte, son jefas de hogar.
-¿Dónde se insertaron los beneficiarios de planes sociales?
-La mayor parte fue a la rama construcción. Otros, en empleos públicos, y hay que ayudarlos a que se inserten en esos puestos creados en las provincias y en las municipalidades, porque estamos en una etapa ‘post jefes de hogar desocupados’.
-El sistema de reparto, ¿es la mejor opción jubilatoria?
-Lo que hicimos con el proyecto es que los ciudadanos puedan decidir cuál es la mejor opción para ellos. Hasta ahora, implicaba que los trabajadores eran prisioneros del sistema. Incluso se los sorteaba para ver a qué AFJP eran derivados cuando no ejercían ninguna opción. Eran sorteados como en la colimba. La reforma previsional que aprobará Diputados significa dos cosas: cumplir con el compromiso que tenía el Presidente con los ciudadanos. Y, a su vez, recuperar esa decisión que ningún trabajador debe perder: la libertad de optar por el sistema de reparto o de capitalización. El Estado termina siendo el garante del sistema de seguridad social, pero con los argentinos ejerciendo la libertad de opción jubilatoria.
La UNT cumplirá el rol de una consultora
Después del acto en la Casa de Gobierno, Carlos Tomada almorzó en la residencia del gobernador José Alperovich. Allí hablaron informalmente sobre la situación política del país. La agenda del ministro de Trabajo continuó con entrega de medallas a la trayectoria de los empleados de la delegación Tucumán. Y luego se dirigió hacia la sede de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), donde protocolizó un convenio con el rector de la casa de altos estudios, Juan Cerisola.
Mediante el acuerdo, la UNT se compromete a diseñar planes de acción con el fin de combatir la desocupación en Tucumán. El propio ministro reconoció que “el Estado debe nutrirse de la universidad pública”. Y pidió que se accione rápidamente para acompañar la tarea encarada por el Poder Ejecutivo con el fin de frenar el desempleo.
El convenio, según comentó Cerisola a LA GACETA, establece que la UNT brindará capacitación a los técnicos de los municipios y de distintos organismos oficiales, como así también, mediante talleres, a los desocupados. Además, la universidad actuará como una consultora respecto del análisis del mercado de trabajo (qué tipo de oficios se requieren, estudio sobre la demanda, entre otros).
El rector afirmó que el Ministerio de Trabajo aportará los recursos necesarios para el diseño de los programas. “Esas acciones se instrumentarán paulatinamente a través de la secretaría de extensión universitaria”, señaló Cerisola.









