El precio del gasoil subió 2% en general y 5% para el agro

La medida se implementó pese a la decisión oficial de evitar incrementos en los combustibles. En el sector rural el valor del diesel pasó de $ 1,48 a $ 1,56 el litro; en las estaciones de servicio de $ 1,52 a $ 1,55.

SITUACION. Los usuarios de gasoil afirman que en los estaciones de servicio se nota escasez del combustible. LA GACETA / ANTONIO FERRONI
SITUACION. Los usuarios de gasoil afirman que en los estaciones de servicio se nota escasez del combustible. LA GACETA / ANTONIO FERRONI
18 Enero 2007
Las compañías petroleras buscan ajustar gradualmente sus utilidades, pese al impedimento oficial de que se remarquen los precios de los combustibles. En Tucumán, una de las principales petroleras subió un 2% el precio del gasoil en las últimas horas, medida que hoy se generalizaría en el resto de las estaciones de servicio, según fuentes del sector. El incremento es mayor en el caso del gasoil rural, que desde hace algunas semanas subió en el orden del 5%.
“Hubo un aumento del precio del gasoil en el campo, aunque hasta ahora no era oficial”, confirmó el presidente de la Sociedad Rural de Tucumán (SRT), Víctor Pereyra. El vicepresidente de esta institución, Felipe Goizueta, reveló que por primera vez en la historia los productores agropecuarios de nuestra provincia se ven obligados a pagar el combustible a granel más caro que en los surtidores de las estaciones de servicio. “En diciembre último, comenzaron a cobrarnos $ 1,56 por litro de gasoil puesto en el tanque de la finca, cuando antes pagábamos $ 1,48”, destacó. Otros productores, del este tucumano, comentaron que abonaban entre $ 1,50 y $ 1,52 por litro durante setiembre y octubre del año pasado, y que ahora pagan entre $ 1,58 y $ 1,60.
Según los agricultores tucumanos son variados los argumentos que esgrimen los comercializadores de gasoil. “Hay combustible, pero las petroleras lo entregan ‘en cuotas’ a los distribuidores, que a su vez se tienen que mover con un costo adicional, y lo entregan a cuentagotas a los productores”, explicó Pereyra.

Los picos de la demanda
Goizueta señaló que, en el caso de la soja, la mayor demanda de gasoil en el caso se presenta entre noviembre y mediados del corriente mes, cuando concluye la siembra de la oleaginosa. Luego, este sector vuelve a convertirse en gran consumidor del combustible a partir de abril, con la cosecha del grano. Desde ese momento, la demanda de gasoil se asienta particularmente con las campañas citrícola y azucarera, que se extiende hasta noviembre, en este último caso. “En mi caso particular encaro la siembra de la soja con equipos propios, y luego contrato el servicio de cosecha, y en ambas situaciones se necesita gasoil, porque en este último caso al trillador hay que pagarle el combustible, que luego se descuenta”, subrayó. En general, un pedido de gasoil para una explotación rural puede comprender volúmenes superiores a los 4.000 litros.
Un productor agrícola del este provincial comentó que por cada campaña, necesita 60.000 litros de gasoil, pero aclaró que para la presente temporada no sabe si podrá comprar 10.000 litros del combustible.
“En los surtidores chicos se nota escasez. Para que podamos asegurarnos el suministro tenemos que recurrir a las distribuidoras grandes, que cobran más caro. Lo peor es que no hay posibilidades de discutir los precios, porque en ese caso no lo venden”, subrayó el agricultor. “Hay aumentos casi semanales que nos imponen. La estrategia que emplean es anunciar que no tienen disponibilidad del combustible, pero con la aclaración de que sí habrá mañana; lo venden con otro precio, más caro, aunque sea en centavos”, agregó el productor.
Goizueta dejó en claro que el campo no puede prescindir del gasoil, y que por eso se ve obligado a hacer frente a los incrementos de precios sin polemizar.













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