16 Enero 2007 Seguir en 
La crisis social originada en la provincia por el feroz temporal de la semana pasada parece haber relegado a un segundo plano en la agenda gubernamental la problemática laboral de los vendedores ambulantes liderados por Luis Lobo. Sin embargo, las protestas continuan -en reclamo de una solución, tras la erradicación de la vía pública-, y ayer a la mañana el tránsito en el centro fue un verdadero desorden (ver “Los puesteros efectuaron ...”).
Los puesteros están inquietos porque hoy se cumple una semana desde que la Policía les impidió seguir ocupando espacios de la vía pública céntrica y aún no lograron acordar una solución con el Gobierno provincial.
Sin embargo, ayer fueron recibidos por un colaborador de la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner -vino para monitorear la situación de los miles de damnificados por las lluvias-, tras lo cual Lobo anunció que hoy seguirá la protesta, pero que no habrá cortes de tránsito.
El sindicalista se mostró satisfecho con la reunión, en la que entregaron una carta para la ministra y pidieron que interceda en el conflicto, y afirmó que hoy se reunirá nuevamente con el colaborador de la hermana del presidente Néstor Kirchner, para buscar una solución. Sin embargo, no especificó de qué manera puede intervenir la Nación en un conflicto que involucra directamente a la Municipalidad e indirectamente a la provincia.
“Gracias a Dios fue una conversación muy fructífera para los vendedores ambulantes. No hubo un ‘no’ rotundo, y eso es bueno”, afirmó el sindicalista. Y aseguró que “no habrá cortes”.
Los puesteros liderados por Lobo pidieron que los dejen volver a trabajar en las calles céntricas hasta que consigan alquilar un local cerrado. La propuesta fue rechazada por el ministro de Gobierno, Edmundo Jiménez.
Ahora piden que los dejen vender “en mano”, es decir, sin instalar puestos fijos en la vía pública, y fuera de la denominada oficialmente “zona de exclusión”, el perímetro conformado por las calles 24 de Septiembre, Laprida, San Juan y Junín que es custodiado por la Policía desde hace una semana. “Queremos trabajar fuera de la ‘zona roja’, aunque sea ‘de mano’, porque nuestra gente está sufriendo hambre realmente”, manifestó Lobo. No obstante, en el Gobierno ya analizan que la nueva propuesta podría ir en contra del fallo judicial que ordena a la Municipalidad a mantener despejada la vía pública, con el auxilio de la Policía provincial.
Mientras tanto, el cerco policial en la “zona de exclusión” se mantiene firme, y tanto desde el Poder Ejecutivo provincial como desde el municipio afirman que los ambulantes no volverán a trabajar en ese radio. “La decisión del Gobierno de erradicar a los vendedores ambulantes está firme y está resuelta. Y hay una orden de la Justicia que hay que cumplir. Lo que nosotros hacemos es, a causa del cambio que generó el acatamiento del fallo judicial, intentar dar una solución; pero estamos a la espera de que ellos nos acerquen una propuesta concreta”, aseveró a LA GACETA el ministro de Gobierno.
Jiménez sostuvo que el alquiler de un local podría ser una de las salidas al conflicto. Al respecto, Lobo dijo anoche que tienen en carpeta tres locales. Pero operadores inmobiliarios consultados por LA GACETA ya anticiparon que alquilar uno de grandes dimensiones no es una tarea sencilla, más aún si el destino que se le dará será el comercio informal.
Andar en auto por el microcentro fue ayer una odisea. Los vendedores ambulantes produjeron un verdadero caos, ya que interrumpieron el tránsito vehicular en cinco esquinas estratégicas, durante parte de la mañana.
A las 11 llegaron encolumnados desde la ex terminal de ómnibus a la esquina de Maipú y Mendoza. Allí se dividieron en dos grupos: uno de ellos se trasladó a Maipú y Córdoba sorprendiendo a los automovilistas, que debieron retroceder. Ese mismo grupo, se dirigió después a Muñecas y Córdoba y, luego de unos minutos, a 25 de Mayo y Córdoba.
Por otro lado, un segundo grupo de manifestantes se ubicó sobre San Martín y Maipú durante una hora y media. Posteriormente, marcharon hasta las inmediaciones de Casa de Gobierno, donde un vallado policial formado sobre la calle San Martín les impidió continuar la marcha.
Al ser consultados por LA GACETA acerca de esta modalidad de protesta, los puesteros sostuvieron que interrumpir el tránsito céntrico es la única alternativa para encontrar una solución a sus reclamos.
A las 13.30, los puesteros se retiraron del centro; pero volvieron, a las 17, a Maipú y Mendoza. Allí continuaron con la protesta, sin cortar el tránsito, y se desconcentraron a las 21.
Los puesteros están inquietos porque hoy se cumple una semana desde que la Policía les impidió seguir ocupando espacios de la vía pública céntrica y aún no lograron acordar una solución con el Gobierno provincial.
Sin embargo, ayer fueron recibidos por un colaborador de la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner -vino para monitorear la situación de los miles de damnificados por las lluvias-, tras lo cual Lobo anunció que hoy seguirá la protesta, pero que no habrá cortes de tránsito.
El sindicalista se mostró satisfecho con la reunión, en la que entregaron una carta para la ministra y pidieron que interceda en el conflicto, y afirmó que hoy se reunirá nuevamente con el colaborador de la hermana del presidente Néstor Kirchner, para buscar una solución. Sin embargo, no especificó de qué manera puede intervenir la Nación en un conflicto que involucra directamente a la Municipalidad e indirectamente a la provincia.
“Gracias a Dios fue una conversación muy fructífera para los vendedores ambulantes. No hubo un ‘no’ rotundo, y eso es bueno”, afirmó el sindicalista. Y aseguró que “no habrá cortes”.
Los puesteros liderados por Lobo pidieron que los dejen volver a trabajar en las calles céntricas hasta que consigan alquilar un local cerrado. La propuesta fue rechazada por el ministro de Gobierno, Edmundo Jiménez.
Ahora piden que los dejen vender “en mano”, es decir, sin instalar puestos fijos en la vía pública, y fuera de la denominada oficialmente “zona de exclusión”, el perímetro conformado por las calles 24 de Septiembre, Laprida, San Juan y Junín que es custodiado por la Policía desde hace una semana. “Queremos trabajar fuera de la ‘zona roja’, aunque sea ‘de mano’, porque nuestra gente está sufriendo hambre realmente”, manifestó Lobo. No obstante, en el Gobierno ya analizan que la nueva propuesta podría ir en contra del fallo judicial que ordena a la Municipalidad a mantener despejada la vía pública, con el auxilio de la Policía provincial.
Mientras tanto, el cerco policial en la “zona de exclusión” se mantiene firme, y tanto desde el Poder Ejecutivo provincial como desde el municipio afirman que los ambulantes no volverán a trabajar en ese radio. “La decisión del Gobierno de erradicar a los vendedores ambulantes está firme y está resuelta. Y hay una orden de la Justicia que hay que cumplir. Lo que nosotros hacemos es, a causa del cambio que generó el acatamiento del fallo judicial, intentar dar una solución; pero estamos a la espera de que ellos nos acerquen una propuesta concreta”, aseveró a LA GACETA el ministro de Gobierno.
Jiménez sostuvo que el alquiler de un local podría ser una de las salidas al conflicto. Al respecto, Lobo dijo anoche que tienen en carpeta tres locales. Pero operadores inmobiliarios consultados por LA GACETA ya anticiparon que alquilar uno de grandes dimensiones no es una tarea sencilla, más aún si el destino que se le dará será el comercio informal.
Bloquearon el tránsito en cinco esquinas
Andar en auto por el microcentro fue ayer una odisea. Los vendedores ambulantes produjeron un verdadero caos, ya que interrumpieron el tránsito vehicular en cinco esquinas estratégicas, durante parte de la mañana.
A las 11 llegaron encolumnados desde la ex terminal de ómnibus a la esquina de Maipú y Mendoza. Allí se dividieron en dos grupos: uno de ellos se trasladó a Maipú y Córdoba sorprendiendo a los automovilistas, que debieron retroceder. Ese mismo grupo, se dirigió después a Muñecas y Córdoba y, luego de unos minutos, a 25 de Mayo y Córdoba.
Por otro lado, un segundo grupo de manifestantes se ubicó sobre San Martín y Maipú durante una hora y media. Posteriormente, marcharon hasta las inmediaciones de Casa de Gobierno, donde un vallado policial formado sobre la calle San Martín les impidió continuar la marcha.
Al ser consultados por LA GACETA acerca de esta modalidad de protesta, los puesteros sostuvieron que interrumpir el tránsito céntrico es la única alternativa para encontrar una solución a sus reclamos.
A las 13.30, los puesteros se retiraron del centro; pero volvieron, a las 17, a Maipú y Mendoza. Allí continuaron con la protesta, sin cortar el tránsito, y se desconcentraron a las 21.
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