Misiones tiene la calma que antecede a la tormenta
El "rovirismo" apeló a todas sus armas para garantizar el triunfo de la reelección indefinida. Siguen apareciendo denuncias en el interior de la provincia. El afiche de la Iglesia. Por Juan Manuel Asís - Enviado
28 Octubre 2006 Seguir en 
Pese a la tranquilidad aparente que reina en Misiones, la elección de mañana se plantea, en términos políticos, como una cuestión de vida o muerte.El rovirismo apeló a todas las argucias y armas legales (aunque bordeando la ilegitimidad) para tratar de garantizar de que triunfe el "Sí" y le garantice al gobernador Carlos Rovira la posibilidad de perpetuarse en el Poder Ejecutivo, si se presenta en el 2007.
En el interior de Misiones siguen apareciendo denuncias sobre el trabajo que hacen en algunos galpones clandestinos con acopio de mercadería que sería distribuída mañana, con vistas a que la gente vote por el oficialista Frente Renovador de la Concordia Social.
Misiones hoy es el centro de la atención periodística nacional. La provincia está inundada de hombres y mujeres de medios de prensa de toda la geografía nacional.
La acción opositora de la dirigencia política de los 13 partidos que integran el Frente Unidos por la Dignidad se centra, más que nada, en un trabajo político fuera de la frontera misionera, como por ejemplo, denunciando en Buenos Aires un supuesto fraude, o bien pidiendo que la Nación garantice transparencia en los comicios de mañana.
Es decir, bajo el caliente sol de esta provincia situada entre ríos, la calma es aparente. Unos trabajan en forma subterránea por Carlos Rovira y los otros cuestionan, públicamente, sus métodos de presión.
La Iglesia de Misiones no está para nada ajena a este proceso electoral, desde el momento en que el obispo emérito Joaquín Piña decidió liderar el "No" a la reelección indefinida.
Hoy los fieles que se dan cita en la Catedral pueden ver un sugestivo afiche en su puerta que reza: "no tenga miedo, vote en paz, en el cuarto oscuro sólo Dios los ve".
La dirigencia justicialista que no acompaña a Rovira en este intento de perpetuidad y de daño a la calidad institucional teme que mañana se produzcan algunos incidentes, si es que avizoran una derrota en las urnas.







