Israel desoye a la ONU y amplía sus ataques

A pocas horas de que la ONU ordenara el cese del fuego, Tel Aviv lanzó una gran ofensiva terrestre en el sur del Líbano. Unos 30.000 soldados están implicados en este nuevo avance, que "no tiene límite de tiempo".

Soldados israelíes rezan antes de iniciar el avance hacia el sur del Líbano. (Reuter) Soldados israelíes rezan antes de iniciar el avance hacia el sur del Líbano. (Reuter)
12 Agosto 2006
Tiro, Líbano.- El ejército israelí lanzó hoy una gran ofensiva terrestre en el sur del Líbano, sólo pocas horas después de que la ONU aprobara una resolución pidiendo el cese total de las hostilidades que han causado más de mil muertos en un mes.

Las fuerzas israelíes hicieron preceder el avance de sus soldados de bombardeos aéreos que causaron al menos ocho muertos civiles, mientras que el movimiento chiita Hezbollah -que intentaba frenar las columnas de tanques hebreos, según la policía libanesa- lanzó unos veinte cohetes contra el norte de Israel.

Los soldados israelíes, asimismo, empezaron a acercarse hoy al río Litani, la línea estratégica de la ofensiva del Estado hebreo en el sur del Líbano.

Israel había anunciado su intención de hacer retroceder a los milicianos de Hezbollah hasta el norte del Litani, un punto que le ha servido de frontera estratégica en cada una de sus incursiones en Líbano desde 1978.

Unos 30.000 soldados estarán implicados en la nueva fase de la ofensiva terrestre, que "no tienen límites de tiempo", según afirmó a la AFP un portavoz del gobierno hebreo.

"Conforme a la decisión (...) del gabinete de seguridad, el ejército israelí lanzó una operación terrestre en el sur de Líbano que debe extenderse hasta el río Litani", indicó el portavoz.

El gabinete de seguridad israelí aprobó el miércoles la extensión de las operaciones militares por tierra con una cobertura aérea y marítima.

En este contexto, la aviación israelí bombardeó desde el amanecer la localidad de Saida, en el sur de Líbano, causando tres muertos, y destruyó una central eléctrica, informó la policía libanesa.

Asimismo, otros cinco civiles murieron en otro bombardeo israelí contra Rachaf, una localidad a 20 kilómetros al este de Tiro, importante ciudad portuaria del sur de Líbano, informó la policía local.

Los aviones israelíes también bombardearon rutas de la meseta de Akkar, en el norte de Líbano, que conducen a Siria, según la misma fuente.

Los aparatos lanzaron bombas sobre una carretera costera que conduce al puesto fronterizo de Abdé, entre Líbano y Siria, a diez kilómetros al norte de Trípoli, la principal ciudad del norte de Líbano, precisó la policía.

Los aviones también lanzaron misiles sobre una ruta secundaria que une la localidad de Queissat a Siria.
Los otros dos bombardeos apuntaron contra caminos más al este en Akkar, utilizados por los contrabandistas que operan entre Líbano y Siria.

Según la radio pública israelí, tanques y militares penetraron en el sur de Líbano, en una zona que ya está controlada por las tropas hebreas.
"Esta operación, que tiene por objetivo neutralizar la capacidad de Hezbollah de disparar cohetes y misiles contra el norte de Israel, no está limitada en el tiempo", declaró Avi Pazner.

"Para nosotros no se ha decretado ningún alto el fuego. La resolución del Consejo de Seguridad la ONU debe, en primer lugar, ser aprobada el sábado por el gobierno libanés y el domingo por el gobierno israelí antes de poder iniciar las conversaciones sobre las modalidades, sobre todo, en cuanto al momento en que (el texto) debe entrar en vigor", agregó el portavoz.

El máximo órgano decisorio de la ONU adoptó el viernes en Nueva York una resolución en la que reclama un cese de las hostilidades entre Israel y el Hezbolá libanés y el despliegue de una fuerza multinacional de hasta 15.000 hombres en el sur de Líbano.

Pazner se negó a precisar cuánto tiempo podría durar la operación terrestre, aunque apuntó que la retirada de las tropas israelíes del sur de Líbano sólo podría tener lugar "progresivamente, cuando un alto el fuego completo y total sea respetado sobre el terreno".

El general Alon Friedman, jefe de las operaciones de la región militar norte, indicó por su parte que la campaña por tierra podría "durar semanas" y "extenderse más allá del río Litani".

Pazner destacó que Israel no aceptaría "las condiciones de Hezbollah, que afirma que pondrá fin a sus lanzamientos de cohetes hacia Israel si hay un alto el fuego, mientras prosigue con sus ataques contra nuestras tropas desplegadas en el sur de Líbano".

Por su parte, el movimiento chiita chiita lanzó este sábado por la mañana una veintena de cohetes contra el norte de Israel, informó la policía libanesa.
Los proyectiles se dispararon desde la región de Al Arqub, en el sur de Líbano, según las mismas fuentes. (AFP-NA)