19 Abril 2006 Seguir en 
Es más que visible, en San Martín al 600, el cartel que informa la prohibición de estacionar de lunes a viernes, de 6 a 22, y los sábados, de 7 a 14. Se trata de una medida cuya razonabilidad no puede escapar a nadie. Esa cuadra es una de las más transitadas del microcentro. El intenso flujo de automotores y de peatones hace necesario mantener su calzada libre, durante la mayor parte del horario hábil.
Sin embargo, resulta también visible para cualquiera que la referida veda de estacionamiento se cumple de un modo relativo. Lo decimos porque los automotores continúan estacionando allí dentro del horario de restricción, como si nada. Ayer, por ejemplo, hacia las 12.45, había tres unidades tranquilamente detenidas a mitad de la cuadra. Una de ellas descargaba mercaderías para un negocio.
Esas presencias inyectaban lentitud en el tránsito, y perjudicaban el rol ordenador de los semáforos en las esquinas de Muñecas y de Maipú. La Municipalidad debiera destacar inspectores para que hagan cumplir todas las ordenanzas, y sobre todo las de utilidad tan manifiesta, como las aquí obviadas.
Sin embargo, resulta también visible para cualquiera que la referida veda de estacionamiento se cumple de un modo relativo. Lo decimos porque los automotores continúan estacionando allí dentro del horario de restricción, como si nada. Ayer, por ejemplo, hacia las 12.45, había tres unidades tranquilamente detenidas a mitad de la cuadra. Una de ellas descargaba mercaderías para un negocio.
Esas presencias inyectaban lentitud en el tránsito, y perjudicaban el rol ordenador de los semáforos en las esquinas de Muñecas y de Maipú. La Municipalidad debiera destacar inspectores para que hagan cumplir todas las ordenanzas, y sobre todo las de utilidad tan manifiesta, como las aquí obviadas.







