08 Abril 2006 Seguir en 
Como es sabido, durante la mañana del jueves último llovió intensamente en nuestra ciudad. El chaparrón -bastante prolongado- se produjo justamente a la hora en la que mucha gente llegaba a su trabajo, y tuvo el tradicional cortejo de calles completamente anegadas, debido a la insuficiencia y a las malas condiciones que exhibe todo el sistema de desagües en nuestra capital.
Resultaba lamentable ver cómo muchos automovilistas conducían sus coches pegados al cordón de la vereda y a cierta velocidad, sin importarles el chorro de agua que, de esa manera, lanzaban sobre los transeúntes. Si bien todo vehículo desplaza agua al circular, es sabido que si se mueve con lentitud no empapa a los peatones. Es un problema de elemental consideración y de respeto hacia el prójimo.
Años atrás, se promulgó una ordenanza que sancionaba la antisocial actitud de provocar tales salpicaduras. Entendemos que la norma se encuentra aún vigente. Si fuera así, los inspectores municipales debieran tomar nota de la patente de los desaprensivos conductores, y elevar la lista al Tribunal de Faltas, para que sean sancionados debidamente.
Resultaba lamentable ver cómo muchos automovilistas conducían sus coches pegados al cordón de la vereda y a cierta velocidad, sin importarles el chorro de agua que, de esa manera, lanzaban sobre los transeúntes. Si bien todo vehículo desplaza agua al circular, es sabido que si se mueve con lentitud no empapa a los peatones. Es un problema de elemental consideración y de respeto hacia el prójimo.
Años atrás, se promulgó una ordenanza que sancionaba la antisocial actitud de provocar tales salpicaduras. Entendemos que la norma se encuentra aún vigente. Si fuera así, los inspectores municipales debieran tomar nota de la patente de los desaprensivos conductores, y elevar la lista al Tribunal de Faltas, para que sean sancionados debidamente.







