07 Abril 2006 Seguir en 
Habiendo escaleras, el propietario no se responsabiliza por los accidentes que pueda ocasionar el uso del ascensor”, dice la conocida cláusula eximente de responsabilidad (de nulo valor legal), que consta en carteles colocados en los edificios de altura. Pero ocurre que, quien opte por la escalera, puede verse sometido a riesgos similares a los que podría deparar un elevador en mal estado.
En efecto, muchas veces las escaleras de esos inmuebles carecen de seguridad. Tienen pésima iluminación (es casi nula en algunos tramos), o están confeccionadas con materiales resbaladizos, o no cuentan con pasamanos sino en partes, por ejemplo. A veces, su construcción tiene, como defecto de origen, la contrahuella de los escalones despareja, lo que puede acarrear una seria caída al usuario. Y de más está decir que se trata de un sector de los edificios que raramente se inspecciona.
Pensamos que la autoridad correspondiente podría enfocar su atención en las escaleras, para establecer si en ellas se cumplen los requerimientos de seguridad indispensables.
En efecto, muchas veces las escaleras de esos inmuebles carecen de seguridad. Tienen pésima iluminación (es casi nula en algunos tramos), o están confeccionadas con materiales resbaladizos, o no cuentan con pasamanos sino en partes, por ejemplo. A veces, su construcción tiene, como defecto de origen, la contrahuella de los escalones despareja, lo que puede acarrear una seria caída al usuario. Y de más está decir que se trata de un sector de los edificios que raramente se inspecciona.
Pensamos que la autoridad correspondiente podría enfocar su atención en las escaleras, para establecer si en ellas se cumplen los requerimientos de seguridad indispensables.







