Cartas de lectores

26 Febrero 2006
SAN JAVIER, SIN AGUA
  A mi domicilio de San Javier hace más de 15 meses que no llega agua potable. Soy un estricto cumplidor del pago de esa tasa y, al igual que mis vecinos, me siento estafado. En todos esos meses agoté mis recursos de reclamo: miles de llamadas telefónicas, notas de protesta a la SAT. Conozco la amabilidad de los funcionarios encargados: redunda en promesas que no cumplen jamás. Recurrí entonces al delegado comunal, que tiene el deber de velar por su comunidad. Con la misma amabilidad, prometió enviar agua usando un tractor, una bomba y un carrito de la comuna con el fin de llenar los tanques, que ya están secos y agrietados. Pero, nada. Sólo mentiras. ¿Alguien podrá sacarnos de esta insoportable situación?

Segundo A. González
Calle 15
San Javier (Tucumán)


MUSICA ELECTRONICA

  Desde hace dos años, aproximadamente, se puso de moda entre la juventud la llamada música electrónica. Esta genera un biorritmo espeluznante. Evidentemente su percusión monótona y, sobre todo, las bajas frecuencias, perturban a los aficionados y los llevan a una zona de paranoia, con la consecuencia del delirio, acompañado por droga y alcohol. Lamentablemente, me siento afectado por este fantasmagórico ritual, por cuanto en la zona donde vivo hay un salón de fiesta, proclive a ser sonorizado con este tipo de música bochornosa. Hasta hoy no me explico por qué, habiendo realizado más de siete denuncias policiales, este boliche sigue funcionando dentro de un edificio en el cual viven familias, estudiantes y otras personas. El consorcio presentó notas a los dueños de los departamentos y le mandó cartas documento a los arrendatarios del local. Ni se inmutaron. El colmo se produjo el 18 de este mes, cuando, a pesar de la veda política, pusieron el sonido a todo volumen. ¿Hasta cuándo deberemos soportar este verdadero suplicio? Apelo a las autoridades municipales a efectos de que tomen urgentemente cartas en este asunto.
   
Carlos A. Gianserra
Maipú 545 (Ep-Dpto. 4 “D”)
S.M. de Tucumán


SAN PEDRO DE COLALAO 

  En una carta del 12/2 que leí mientras me encontraba en San Pedro de Colalao se comentaba la necesidad de que los gobiernos implementen servicios turísticos y se mejore la infraestructura. Se señalaba, además, que están “en ruinas” las hosterías de Amaicha, de Escaba y de Taco Ralo. A manera de curioso y llamativo contraste, quisiera traer a colación el muy buen estado en que se encuentra la hostería “El Lapacho” en San Pedro. Desde el balcón de la gruta de la Virgen de Lourdes puede apreciarse el excelente mantenimiento exterior del imponente edificio construido, según me han dicho, hace  más de 30 años. Y quien la visita, sea por sus canchas de tenis y de pádel o por su pileta, podrá constatar lo bien cuidada que está por dentro. (Dicho sea de paso, el personal atiende con espontánea amabilidad). A raíz de este contraste me surgió bajo el sol sanpedrino esta pregunta: ¿no será que el secreto sobre el buen funcionamiento de las hosterías se encuentra un poco -o mucho- en el procedimiento de otorgamiento de las concesiones?
  
José E. Santillán
Lizondo Borda 1.137
S.M.de Tucumán


COMO HACE 60 AÑOS

  He visto empapelada la ciudad con afiches en donde se lee: “Hoy, como hace 60 año, el peronismo sigue triunfando”. Esta frase me llevó a la reflexión y me surgió una pregunta: ¿por qué en los últimos 60 años la Argentina pasó de ser la octava potencia mundial, conocida como “El granero del mundo”, a ser un país carcomido por la corrupción y por el hambre? Y qué decir de nuestra provincia, que pese a ser llamada “El Jardín de la República”, fue internacionalmente noticia por la muerte de cientos de niños debido a la desnutrición? Hoy, más que la mitad de la población de nuestro país está sumida en la pobreza, y se tiene que contentar con bolsones o algún plan social para poder sobrevivir. Entonces pensé nuevamente, ¿quiénes o qué triunfó en los últimos 60 años? Creo, personalmente, que los únicos victoriosos en todo este período fueron aquellos dirigentes y sindicalistas que se enriquecieron de un modo escandaloso a costa de la política y en detrimento de un pueblo al que no solo le quitaron el derecho de vivir dignamente, sino que también le quebrantaron su libertad al momento de elegir a sus representantes.
  
Javier M. Critto
General Paz 613
S.M. de Tucumán


GARCIA HAMILTON 

  No puedo aceptar que el gobierno cubano haya cometido la torpeza y la ofensa de no permitirle desembarcar con su esposa en el aeropuerto de La Habana a un digno y prestigioso ciudadano argentino, historiador y comprovinciano nuestro, el doctor José Ignacio García Hamilton. Las autoridades cubanas no se dignaron a darle explicaciones. Esa ofensa al doctor García Hamilton nos hiere a todo quienes amamos vivir en democracia, en libertad. Repudio la discriminación de las autoridades cubanas. Esta gratuita ofensa que recibió el prestigioso escritor debe ser considerado un trofeo más en su haber, por su límpida personalidad y por ser un historiador que con sus biografías propone arduos debates. Doctor García Hamilton, siga adelante. Usted expresa con su pluma el pensamiento de los hombres libres y nos sentimos orgullosos de ser sus representados.
  
 Luis R. Vera Robinson
Chacabuco 263 (9º “F”)
S.M. de Tucumán


SUBSIDIO DE SALUD 
  Quiero expresar mis quejas por la atención que recibo cada vez que debo asistir al Subsidio de Salud. En dos oportunidades autorizaron mis órdenes con códigos no solicitados, lo que me ocasionó pérdida de tiempo y de dinero, y un engorroso trámite en la caja indicada para abonar. Ante mi impotencia y cuando intenté encontrar una respuesta, me sugirieron que me dirigiera a la persona menos indicada. Este señor nunca me escuchó, pues no dejó de trabajar en su computadora, y muchos menos me respondió. Pregunto: ¿los empleados son seres humanos? ¿No saben que los que asistimos esas oficinas lo hacemos por algún problema de salud? Ante la consulta sobre el material descartable que necesitaba para mi cirugía me respondieron que no gozaba de ese beneficio por ser adherente concubina, y que para ello a mi esposo debía pagar otros $ 11, sumados a lo que ya forzosamente le descuentan. Interventor Koltan, ya que nuestras aportes engrosan a la obra social, lo mínimo que solicito es respeto y trato cordial para quienes, obligadamente, debemos asistir a la entidad  que Ud. dirige.
  
Antonia del Valle Cajal
Bº Los Alamos
(Pje. Sur-Mnz. “H”-L. 28)
Alderetes (Tucumán)

 DOLOR E IMPOTENCIA

  Escribo desde el dolor, lugar en donde precoces delincuentes nos pusieron hace cuatro años. La noticia publicada el 3/1 de que uno de los que mató a mi hermana, Teresita Villar, murió apuñalado, dejó al descubierto la incapacidad de la Justicia y del sistema carcelario que, con desparpajo vergonzante, dejaron en libertad a este y a otros asesinos que jamás mostraron el más mínimo arrepentimiento. ¿Será posible que sólo si alguien de la misma calaña se erige en juez y verdugo se pueda poner fin a la carrera delictiva de alguien que cometió crímenes aberrantes? ¿Será posible que mantengamos un sistema judicial arcaico, lento, laberíntico, adormecido, donde los archivos se caen con papeles inútiles? ¿Y que debamos convivir con una Policía que protege a unos pocos, a la elite que ya conocemos? Hoy, el célebre “Huevo” está muerto, y en mí resuena una mezcla de sentimientos. Dolor, porque nada nos devolverá a Teresita. Frustración, porque el sistema no funcionó para neutralizar a este individuo. Ira, porque la sociedad se acostumbró a vivir así. Impotencia, porque sé que todo seguirá igual. Y vergüenza ajena, cuando veo a legisladores y a funcionarios del Gobierno y de la Justicia encerrados en una burbuja de bienestar mientras aquí abajo estamos expuestos a los delincuentes. ¿No es tiempo de decir en serio basta y “nunca más”?

Patricia Mercedes Villar
aldeapato@hotmail.com


REQUISITOS
Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras. Podrán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del firmante . El portador tiene que concurrir con su documento de identidad.
También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar.













Tamaño texto
Comentarios