Volante y celulares

23 Febrero 2006
Entendemos que hablar por teléfono celular mientras se conduce un automotor es una conducta vedada por ordenanza municipal. Es lógico que así sea. Operar ese aparato obliga a manejar con una sola mano y, además, distrae inevitablemente al conductor. Por otra parte, es innegable que la atención dedicada al movimiento del tránsito disminuye sensiblemente, lo que crea el riesgo de accidentes de diverso tipo.
Por cierto, no es la primera vez que este comentario toca la cuestión. Pero es forzoso hacerlo, ya que la más superficial mirada al interior de los vehículos que circulan por el centro revela que muchos de los que los guían lo hacen hablando por esos teléfonos.
Estamos aquí ante otra expresión franca de la "cultura de la impunidad". La falta se lleva a cabo porque existe, en quien la comete, la convicción de que nunca será sancionado. Pensamos que la Municipalidad de San Miguel de Tucumán debiera instruir a sus inspectores para que labren las actas de infracción correspondientes. De ese modo, se crearía la conciencia de que está prohibido manejar y utilizar el celular a la vez.




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