Resumen para apurados
- El exboxeador argentino Jorge “Roña” Castro murió este miércoles a los 59 años en Morón tras descompensarse, dejando una histórica carrera en el pugilismo profesional.
- Campeón mundial mediano en 1994, revitalizó el Luna Park y sumó 130 victorias en 144 peleas, enfrentando a figuras globales como Roberto Durán y Roy Jones Jr.
- El deporte despide a un ídolo popular cuyo récord de 90 nocauts y entrega sobre el cuadrilátero consolidan su estatus como leyenda indiscutida del boxeo internacional.
El boxeo argentino despide a Jorge “Roña” Castro, que murió este miércoles a los 59 años en Morón, y con él a una carrera que se mide en números difíciles de igualar: 144 peleas profesionales, con 130 victorias, 90 de ellas por nocaut, 11 derrotas y tres empates.
Su historia grande en Buenos Aires empezó en diciembre de 1989, cuando el Luna Park volvió a abrirle las puertas al boxeo después de dos años sin veladas. El encargado de encabezar aquella noche fue un santacruceño de 22 años, que venció a Miguel “Puma” Arroyo y empezó a construir una relación especial con el estadio, escenario también de su despedida.
Él mismo se atribuía buena parte de aquel renacer. “Cuando yo llegué a Buenos Aires, el boxeo estaba muerto y lo levanté yo”, aseguró en una entrevista con El Gráfico en 2007. Antes de conquistar el título mundial mediano de la AMB, en 1994, ya había sido campeón argentino y sudamericano.
Rivales de lujo
En el camino se cruzó con algunos de los nombres más grandes de su época. Enfrentó a Roy Jones Jr. en 1992 y también a Terry Norris. En 1997 tuvo dos combates con el panameño Roberto Durán: perdió por puntos en Mar del Plata y se quedó con la revancha en Panamá.
Su reinado mundial terminó el 19 de diciembre de 1995 en Tokio, ante el japonés Shinji Takehara. En diciembre de 2000 volvió a pelear por un título del mundo, en Alemania, y cayó por nocaut en el décimo asalto.
El último gran capítulo llegó después del grave accidente automovilístico que sufrió en 2005. En abril de 2006 regresó al ring y perdió por nocaut ante el colombiano José Luis Herrera, pero en enero de 2007 se cobró la revancha, la última muestra de un guerrero que nunca daba un paso atrás.







