Ludovica Squirru lanzó una advertencia sobre la Luna Llena y explicó qué recomienda evitar
De visita en el programa de la conductora este domingo, la reconocida astróloga explicó por qué no hay que iniciar proyectos en ciertas etapas de los astros y reveló cuál es el momento ideal para los nuevos comienzos.
Resumen para apurados
- Este domingo en el programa de Juana Viale, Ludovica Squirru aconsejó no iniciar proyectos durante la luna llena por su fuerte carga e impacto desestabilizador en las emociones.
- El debate surgió tras admitir la conductora y los comensales su malestar ante el plenilunio, lo que llevó a Squirru a vincular la influencia lunar con los fluidos del cuerpo humano.
- La especialista remarcó que la luna nueva es la fase adecuada para emprender y advirtió que el plenilunio suele potenciar situaciones dramáticas e incidentes en la vida cotidiana.
Ludovica Squirru visitó la mesa de Juana Viale, donde asistió a los comensales luego de que expresaran cierta incomodidad frente a un fenómeno al que nos enfrentamos todos los meses: la Luna Llena. Entre los presentes coincidieron en la belleza de aquel espectáculo visual en el que un disco luminoso gigante se presenta en el horizonte, pero a la vez hablaron de un particular desasosiego. Luego de que la conductora confesara su imposibilidad para observarla, la reconocida astróloga decidió dejar una advertencia.
Durante la emisión de este domingo de Almorzando con Juana, Squirru dejó un aviso para los asistentes de la mesa que, tras advertir los efectos del satélite en su cuerpo, entendieron que los momentos de la vida a veces se rigen por los astros. “No puedo verla, me hace mal”, confesó la presentadora luego de la anécdota de Iván Noble, en la que relató su encuentro con un fenómeno casi hipnotizante.
Un espectáculo hipnotizante
“Bajamos del auto para entrar y de repente apareció una luna. Uno está acostumbrado a ver eso en la sierra, en el mar, pero cuando te aparece una luna en el medio de la nada... Sentí agradecimiento”, confesó el líder de Los Caballeros de la Quema. Allí fue cuando inmediatamente Squirru agregó que la última aparición del cuerpo celeste tuvo una incidencia particular: “Fue muy fuerte la última Luna”.
Juana Viale añadió su actitud a veces contradictoria sobre el satélite, en la que por momentos se vuelve abrumador o avasallante. “A veces no quiero ir a ver la Luna. Mirarla es bello, es divina. A veces sale como una horma de queso gigante al costado del río. Yo la voy a contemplar. Pero hay veces que digo: 'No la quiero observar hoy porque me abruma, me desequilibra toda'”, señaló Viale.
Por qué no se debe emprender durante el plenilunio
Aquello que la conductora describió fue el pie para una reflexión de la astróloga, así como el inicio de un consejo sobre las etapas regidas por el astro.
Al tomar la palabra, Squirru remarcó que se trata de una fase “potentísima” y sugirió evitar dar primeros pasos bajo su influencia. En ese sentido, recomendó no comenzar emprendimientos o proyectos personales durante este período: “Nadie recomienda el inicio de nada con Luna Llena”. Ante este planteo, la modelo Michelle Masson intervino para señalar su propio caso: “Pero yo nací en Luna Llena, ¿qué hacemos?”. La especialista, lejos de esquivar la acotación, le respondió entre risas que eso la convertía en una "femme fatale", aclarando de inmediato que el momento ideal para emprender es la Luna Nueva.
Afectaciones reales y la conexión con el organismo
La astróloga profundizó su análisis al señalar que la influencia del satélite no es meramente simbólica, sino que afecta de manera concreta la conducta humana y la naturaleza. Según explicó Squirru, durante el plenilunio se registra un incremento en situaciones dramáticas e incidentes viales. Ante la broma de uno de los invitados sobre el mito del "hombre lobo", la astróloga diferenció las creencias populares del impacto real del astro sobre el organismo.
Para finalizar, la escritora subrayó la conexión biológica entre los seres humanos y los ciclos lunares. “La Luna rige las mareas, el agua. Nosotros somos más agua que otra cosa. Nuestras lágrimas son saladas, nuestra sangre es salada; venimos del mar”, concluyó Ludovica, sintetizando así el motivo por el cual los cambios en el firmamento repercuten de forma tan directa en las emociones y en el cuerpo.










