Resumen para apurados
- La periodista M. Corbalán presentó un plan semanal sin harinas en Argentina para que los lectores logren desinflamar el cuerpo y estabilizar los niveles de glucosa en sangre.
- La reducción de carbohidratos refinados evita picos de insulina. Aunque el cambio puede causar abstinencia temporal, luego disminuye la retención de líquidos y la inflamación.
- Adoptar este menú busca consolidar hábitos saludables a largo plazo, mejorando la digestión y previniendo el aumento de grasa abdominal mediante opciones accesibles y nutritivas.
Un menú semanal sin harinas elimina las harinas refinadas, carbohidratos ultraprocesados, bajos en fibra y en nutrientes. Estos elevan la glucosa en sangre, generando picos de insulina. Como consecuencia, puede aumentar la grasa abdominal, la inflamación y el cuerpo nunca llega a saciarse. En algunas personas con baja tolerancia al gluten, se pueden producir gases, cansancio y dolor de cabeza.
Aunque suelen ser los favoritos, las galletas, pastas, pizzas y panes también pueden ser perjudiciales. No es necesario eliminarlos definitivamente, pero reducir su consumo puede generar cambios significativos.
En una semana con un menú bajo en harinas, el cuerpo puede padecer una abstinencia con síntomas como sensación de hambre constante, irritabilidad y dolor de cabeza. Pero allí inicia la desintoxicación, disminuye la retención de líquidos y baja la inflamación, mejorando el tránsito intestinal. A la segunda semana, avanzan los cambios y se estabilizan los niveles de glucosa sangre.
Menú semanal libre de harinas
Lunes
- Desayuno. Un omelette de dos huevos con tomate y queso fresco, una naranja y mate, té o café sin azúcar.
- Almuerzo. Pechuga de pollo a la plancha con ensalada de lechuga, zanahoria y palta con una batata al horno.
- Desayuno. Yogur natural con nueces, almendras y frutillas.
- Almuerzo. Carne vacuna magra al horno con puré de calabazas y ensalada de repollo.
- Desayuno. Huevos revueltos con jamón cocido y tomate y una manzana.
- Almuerzo. Merluza al horno con limón, acompañada de arroz integral y ensalada verde.
- Desayuno. Yogur natural con banana en rodajas y semillas de chía.
- Almuerzo. Ensalada completa de atún, huevo duro, tomate, lechuga, zanahoria y aceitunas.
- Desayuno. Omelette con espinaca y queso y una pera.
- Almuerzo. Bife magro con ensalada de rúcula, tomate y palta y zapallo asado.
- Desayuno. Licuado de leche o yogur con banana y nueces y un huevo duro.
- Almuerzo. Pollo al horno con papas y cebollas asadas y una ensalada de hojas verdes.
- Desayuno. yogur natural con frutas de estación y semillas de girasol.
- Almuerzo. Lomo de cerdo magro con ensalada de remolacha y zanahoria y una batata al horno.








