Resumen para apurados
- Un alumno de 17 años fracturó la mandíbula del profesor Gastón Valdez al intentar detener una pelea el lunes en el Colegio San José de Tandil.
- El ataque ocurrió tras romperse un celular en el forcejeo. El docente requiere cirugía reconstructiva, mientras la justicia investiga el hecho por lesiones graves.
- El caso provocó un paro docente bonaerense en repudio a la agresión y reaviva el debate sobre la creciente tensión y los protocolos de violencia en las escuelas.
Lo que comenzó como una mediación escolar terminó en una cirugía reconstructiva. Gastón Maximiliano Valdez, profesor de música del Colegio San José de Tandil, fue brutalmente agredido por un alumno de sexto año tras intentar frenar una pelea en el aula. El ataque, que quedó registrado en video, le provocó múltiples fracturas en el rostro.
El incidente estalló el lunes a las 11 de la mañana. Según testigos, dos adolescentes iniciaron una riña que incluyó el lanzamiento de una silla. Valdez intervino para restablecer el orden, pero en el forcejeo, un teléfono celular cayó al suelo y se rompió. “Me tienen recansado. Cálmense un poco”, se escucha decir al docente en las imágenes. Acto seguido, y sin previo aviso, el alumno de 17 años le propinó un golpe de puño que lo desplomó.
Consecuencias y repudio
El docente recibió el alta médica, pero su estado es delicado: deberá esperar a que baje la inflamación para someterse a una intervención quirúrgica por la fractura de mandíbula y pómulo.
Mientras el colegio publicó un descargo pidiendo "violencia cero", el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) lanzó un paro de actividades en repudio. En el plano judicial, el padre de Valdez radicó la denuncia y la UFI N° 12 inició una causa por lesiones graves.
Tensión en las aulas
Días atrás, se conoció el caso de una situación de extrema tensión que se vivió en otra institución educativa. “¿Ustedes creen que soy una bruja? Perfecto, pero no conocen lo peor de mí”, le dijo la directora de un colegio a un grupo de estudiantes de un curso luego que fuera convocada por la docente del aula ante reiterados problemas de conducta.
La secuencia comenzó cuando la mujer, impaciente, pateó el pupitre de un alumno que hacía ruido de forma constante. “¿Vas a seguir molestando? ¿Vas a seguir o querés que te ponga el banco un poquito más adelante?”, le dijo la autoridad educativa, visiblemente molesta.







