
Respecto de la problemática de la chicharrita del maíz (Dalbulus maidis), que afectó gran parte de la superficie maicera de la Argentina, se desarrolló la Red Nacional de Monitoreo con trampas cromáticas adhesivas. Esta iniciativa es impulsada por instituciones claves del sector agropecuario argentino.
En el 39° informe se relevaron en total 325 localidades de la Argentina -distribuidas en las regiones del NOA (52 localidades), NEA (69 localidades), Litoral (37 localidades), Centro Norte (63 localidades) y Centro Sur (104 localidades)- y cuatro localidades de Uruguay.
En el NOA, el 99% de las trampas se encuentran instaladas en cultivos de maíz. En esta región, la población de Dalbulus maidis continúa evidenciando una marcada fase de incremento, posicionándose como la zona endémica de mayor crecimiento en el presente informe. Esta tendencia se corresponde con un predominio de localidades cuyos cultivos transitan estadios fenológicos reproductivos intermedios (R3-R4). Las condiciones ambientales adversas provocaron la pérdida de un número considerable de trampas sobre todo en Salta, lo que limitó la disponibilidad de datos en algunos sitios de monitoreo. No obstante, en el 67% de las localidades se registraron niveles de captura superiores a 100 adultos por trampa.
En el NEA, el 97% de las trampas relevadas se encuentran instaladas en cultivos de maíz. La mayoría de las localidades monitoreadas presenta lotes en estadios fenológicos reproductivos (R2-R3). En este contexto, la población de Dalbulus maidis se encuentra en una marcada fase de incremento, mostrando una dinámica similar a la observada en la región del NOA. En el 67% de las localidades evaluadas se registraron capturas superiores a 100 adultos por trampa.
La dinámica poblacional comenzó a mostrar un crecimiento marcadamente exponencial en las últimas evaluaciones realizadas en las distintas zonas agroecológicas bajo estudio. En el informe, las mayores abundancias se concentraron en las regiones endémicas (NOA y NEA), junto con el centro-norte del país. En paralelo, en prácticamente todas las zonas se observan síntomas foliares asociados al patosistema, en concordancia con cultivos que transitan estadios reproductivos intermedios (R3-R4). En este escenario, resulta fundamental sostener el monitoreo de adultos de Dalbulus maidis durante todo el año, dado que constituye una herramienta estratégica para anticipar cambios en su dinámica poblacional. Resulta imprescindible mantener esquemas de monitoreo activos, continuos y sistemáticos, aun cuando la mayor parte de los maíces tardíos se encuentre en fases reproductivas.
Si bien estos lotes presentan una menor susceptibilidad al patosistema, la información generada en esta etapa es clave para interpretar la dinámica del vector a escala regional y mejorar la toma de decisiones en campañas futuras.
En el NOA se relevaron 52 localidades, de las cuales el 100% registró presencia del vector. La categoría más frecuente correspondió a > 100 adultos por trampa, que represento el 67%. En esta región, el 99% de las trampas se encuentran instaladas sobre cultivo de maíz. En el presente relevamiento se registra un incremento notable en las capturas promedio de chicharrita por trampa, en comparación con el monitoreo previo, pasando de 128,69 a 315,49 adultos por trampa. Este aumento se registró en coincidencia con un predominio de lotes de maíz en fases fenológicas reproductivas. Las localidades de Termas de Río Hondo (Santiago del Estero) y El Bananal (Jujuy) se destacaron por registrar las mayores capturas, con 1.600 y 1.448 adultos por trampa, respectivamente.
El cultivo de maíz nos presenta el desafío de implementar un Manejo Integrado de Plagas (MIP) más consciente, en el que el monitoreo se convierte en un elemento crítico y estratégico para la toma de decisiones. El Manejo Integrado de Dalbulus maidis implica la combinación de prácticas de monitoreo y medidas para su control diseñadas para minimizar el impacto de las enfermedades causadas por los patógenos que este vector transmite al cultivo de maíz.







