LITURGIAS PARA CONMEMORAR. La Misa Crismal y la Misa de la Cena del Señor pondrán en escena los momentos clave de la pasión de Cristo. la gaceta / foto de analía jaramillo

La Semana Santa ocupa un lugar central en la fe católica. Se trata de un tiempo de recogimiento, memoria y celebración que recuerda los últimos días de Jesucristo, su pasión, muerte y resurrección. Dentro de ese calendario, el Jueves Santo y el Viernes Santo concentrarán algunos de los momentos más significativos del Triduo Pascual, con ritos que combinan tradición, simbolismo y una profunda carga espiritual.
Memoria y servicio
El Jueves Santo conmemora la Última Cena de Jesús con sus apóstoles. En esa escena, según la tradición cristiana, se instituyen la Eucaristía y el Orden Sacerdotal. También se recuerda el gesto del lavatorio de los pies, que expresa el amor fraterno y la vocación de servicio.
En Tucumán, la jornada comenzará con la Misa Crismal en la Catedral a las 10.30, que será presidida por el arzobispo, monseñor Carlos Sánchez. Durante esta celebración, el clero renovará sus promesas sacerdotales y se bendecirán los óleos que se utilizarán a lo largo del año en los sacramentos. Este rito resalta la unidad de la Iglesia diocesana.
Por la tarde, la Misa de la Cena del Señor marcará el inicio del Triduo Pascual. Monseñor Roberto José Ferrari, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Tucumán, oficiará la celebración desde las 19 en la capilla Virgen del Carmen de Villa Benjamín Aráoz, en Burruyacu. A la misma hora, monseñor Sánchez celebrará en la capilla La Cruz, en la localidad de La Cruz de abajo. Más tarde, a partir de las 20.30, presidirá otra misa en la capilla Cristo Redentor de La Ramada, también en Burruyacu.
Estas celebraciones incluirán el lavatorio de los pies, un gesto que remitirá a la humildad de Jesús. La jornada también invitará a la adoración del Santísimo Sacramento y, como es tradición, muchos fieles recorrerán siete iglesias en señal de acompañamiento a Cristo en las horas previas a su pasión.
El día del dolor
El Viernes Santo representará el momento más intenso de la Semana Santa. La Iglesia recordará la pasión y muerte de Jesús en la cruz. No se celebrará misa. El clima será de silencio, recogimiento y oración.
La práctica del ayuno y la abstinencia de carne adquirirá un sentido espiritual. No se trata sólo de una privación material, sino de una forma de introspección. El Vía Crucis se convertirá en el eje de la jornada. A través de sus 14 estaciones, los fieles recorrerán el camino de Jesús hacia la crucifixión, con cada caída y cada encuentro.
En distintos puntos de la provincia se realizarán representaciones y celebraciones de la Pasión, que convocarán a comunidades enteras. La contemplación del sufrimiento de Cristo constituirá el núcleo de este día.
Convocatoria masiva
En Buenos Aires, la arquidiócesis convoca a participar del tradicional Vía Crucis. La celebración será presidida por el arzobispo local, monseñor Jorge García Cuerva.
El recorrido comenzará en Avenida de Mayo 950 y concluirá en la Catedral Metropolitana, frente a Plaza de Mayo.
La Santa Sede
En el Vaticano, la Semana Santa se vivirá con una particular expectativa. Por primera vez en más de una década, las celebraciones se desarrollarán sin la figura del papa Francisco como protagonista. En su lugar, el papa León XIV encabezará los ritos en un momento clave de su pontificado.
El Jueves Santo, León XIV realizará el ritual del lavado de pies en la basílica de San Juan de Letrán, sede episcopal de Roma.
El Viernes Santo mantendrá como puntos centrales la celebración de la Pasión y el tradicional Vía Crucis en el Coliseo.








