Lionel Messi explotó tras la derrota de Inter Miami ante LAFC y fue frenado por Luis Suárez
El capitán argentino protagonizó un momento de alta tensión luego del 3-0 frente a LAFC en el debut de la MLS. Siguió a los árbitros hasta la zona de vestuarios y Luis Suárez debió intervenir para evitar una posible sanción.
Lionel Messi se mostró disconforme con la actuación de los árbitros.

La caída por 3-0 ante LAFC en el estreno de la temporada dejó algo más que preocupación en el mundo de Inter Miami. Dejó una imagen poco habitual: la de un Lionel Messi visiblemente desbordado por la bronca.
El equipo dirigido por Javier Mascherano sufrió un duro golpe en condición de visitante. Los goles de David Martínez, Denis Bouanga y Nathan Ordaz marcaron diferencias claras en el resultado y evidenciaron falencias defensivas en “Las Garzas”, que llegaban como campeonas de la MLS y con altas expectativas.
Pero el foco no estuvo únicamente en el marcador. Tras el pitazo final, Messi mostró una reacción inusual. El rosarino siguió de cerca a la terna arbitral encabezada por el canadiense Pierre Luc Laziere.
La situación escaló por unos segundos hasta que apareció Luis Suárez. El delantero uruguayo, amigo íntimo y socio futbolístico del capitán, intervino físicamente para contenerlo y evitar que la escena pasara a mayores. Su acción fue clave para desactivar un episodio que podría haber derivado en sanciones disciplinarias.
ð¨Lionel Messi intentó ir al vestuario de los árbitros después de perder por humillación y Luis Suárez le tuvo que contener.
— CR7STIANISMOðªð¸ðµð¹ (@Cr7stianismo_) February 22, 2026
Asà es el futbolista más corrupto de la historia cuando no tiene a Negreira.pic.twitter.com/Fi4e3qfW9m
En conferencia de prensa, Mascherano intentó bajar la tensión. Reconoció que LAFC “ganó bien” y que fue letal en las transiciones, aunque consideró que el 3-0 fue “relativamente mentiroso” respecto al desarrollo del juego. Además, pidió calma y llamó a no convertir la derrota en una “tragedia”.
La imagen de Messi enojado recorrió el mundo y abrió interrogantes sobre el arranque de temporada de Inter Miami. Más allá del resultado, el debut dejó una señal clara: la exigencia interna es máxima y el capitán no tolera tropiezos sin reaccionar.







