DATOS. Las cifras del Ministerio de Capital Humano muestran cómo se distribuyen los ingresos en el empleo formal. / GOOGLE

El mercado laboral argentino cerró el 2025 con fuertes diferencias entre sectores. Las cifras difundidas por el Ministerio de Capital Humano, a partir de los registros del empleo privado formal, muestran que las actividades vinculadas a la energía, la minería, las finanzas y algunos segmentos industriales volvieron a liderar las remuneraciones.
Para quienes están por elegir una carrera o que ya transitan sus primeros años de experiencia y buscan orientar su carrera o reevaluar su futuro profesional, el salario promedio de cada sector funciona como un indicador clave. Aunque las oportunidades no dependen solo del nivel de ingresos, conocer qué actividades muestran mejores condiciones permite tomar decisiones más informadas en un mercado laboral competitivo.
Los datos de septiembre del año pasado demuestran que la brecha salarial entre los sectores de mayor y menor remuneración continúa ampliándose, impulsada por diferencias de productividad, inversión y nivel de especialización.
Los sectores con mejores ingresos
La actividad con el salario más alto del país volvió a ser la extracción de petróleo crudo y gas natural, con un ingreso bruto promedio de $8.045.092. Su crecimiento interanual alcanzó el 28,3%, muy por encima del promedio general, que se ubicó en $1.797.893.
El segundo lugar correspondió al transporte por tuberías, con $5.972.528, mientras que los servicios vinculados a la extracción de petróleo y gas ocuparon el tercer puesto con $5.909.599. Estas actividades se posicionan como algunas de las más competitivas del país debido al uso intensivo de capital, niveles altos de tecnificación y capacidad de generar divisas.
Las finanzas también se mantuvieron entre los sectores más atractivos. La intermediación monetaria y financiera registró un salario promedio de $4.920.151 y los servicios auxiliares alcanzaron $3.566.207. Dentro de la industria, sobresalieron el sector siderúrgico ($4.746.554), la fabricación de automotores ($4.301.280) y la refinación de petróleo ($4.185.772).
El rol de la economía del conocimiento
Entre las actividades que crecieron con fuerza aparece nuevamente la economía del conocimiento. Consultoría informática, desarrollo de software y procesamiento de datos registraron salarios entre $2.887.300 y $3.341.226, con subas interanuales cercanas al 48%.
Para jóvenes que buscan áreas con amplia demanda y posibilidades de movilidad laboral, este segmento continúa consolidándose como uno de los más dinámicos del país.
Los sectores con salarios más bajos
Las actividades con menores ingresos fueron la terminación de edificios ($739.322), los servicios agrícolas y pecuarios ($802.591) y la enseñanza ($988.061). El comercio minorista también mostró valores por debajo del promedio, con ingresos que oscilaron entre $910.632 y $1.245.670.
Estas diferencias evidencian la desigualdad estructural entre sectores de alta productividad y actividades con menor agregado de valor. El mapa salarial del país vuelve a mostrar que las oportunidades no se distribuyen de manera uniforme y que las decisiones de formación, especialización y reconversión profesional siguen marcando la diferencia.







