

Mientras la noche todavía mandaba en la Costa Atlántica, Deportivo Riestra puso en marcha una de sus postales más características de cada verano. En las playas de Pinamar, el plantel comenzó su pretemporada con un entrenamiento que arrancó a las 3.15 de la madrugada, combinando trabajos físicos, trote liviano y ejercicios con pelota.
— Deportivo Riestra (@prensariestra) January 8, 2026
La escena no tardó en llamar la atención. Caras de sueño, gritos de esfuerzo y un clima distendido convivieron en una rutina exigente que fue registrada por el propio club en sus redes sociales. A pocos metros, la música electrónica de un boliche cercano marcaba el pulso de la noche, generando un contraste llamativo entre quienes bailaban y quienes ya estaban entrenando.
Las imágenes difundidas por la institución reflejaron el espíritu del grupo: concentración plena pese al horario, compañerismo y una identidad que se sostiene en lo poco convencional. Bajo la consigna “La gente bailaba, Riestra entrenaba”, el club volvió a mostrar una metodología que ya es marca registrada del ciclo.
hoy los muchachos no aguantaron y vomitaron.
— Deportivo Riestra (@prensariestra) January 6, 2026
Pinamar, dÃa 2. pic.twitter.com/3VlaTpEn69
Un método que ya es sello del club
Lejos de ser una excepción, este tipo de entrenamientos forman parte de la planificación habitual del equipo que conduce Gustavo Benítez. En los últimos años, Riestra adoptó una pretemporada atípica en la Costa Atlántica, con jornadas que incluyen madrugadas en la playa, sesiones intensas de gimnasio y trabajos sobre la arena para potenciar lo físico y lo mental.
El exigente inicio apunta a un 2026 histórico para el club del Bajo Flores. Además de su participación en el plano local, Riestra afrontará por primera vez la Copa Sudamericana, un desafío que obliga a elevar la vara desde el primer día. Mientras algunos todavía duermen, el equipo ya empezó a correr detrás de un sueño que promete no ser convencional.







