Leonardo Gravano, en primera persona: así vive Los Pumas 7s la pretemporada en la costa

El entrenador tucumano analizó el inicio del Circuito Mundial, explicó los objetivos del trabajo en Mar del Plata y Pinamar y destacó el valor de volver a competir en el país en medio de un proceso de renovación.

JERARQUÍA. Leonardo Gravano, integrante del staff técnico de Los Pumas 7s, participa de los trabajos de preparación en la costa atlántica junto al plantel nacional. JERARQUÍA. Leonardo Gravano, integrante del staff técnico de Los Pumas 7s, participa de los trabajos de preparación en la costa atlántica junto al plantel nacional.
07 Enero 2026

Mientras el calendario internacional avanza sin pausas y los aeropuertos se vuelven casi una segunda casa, la pretemporada de Los Pumas 7s ofrece algo distinto: tiempo. Tiempo para ajustar, tiempo para mirar hacia adentro y tiempo para proyectar. En la costa atlántica, más precisamente entre Mar del Plata y Pinamar, el seleccionado argentino de seven vuelve a entrenarse en el país después de un inicio intenso del Circuito Mundial 2025/26, y lo hace con una base de sensaciones positivas y un proceso de renovación en marcha.

Desde adentro del staff, la lectura es clara. “Las sensaciones son bastante buenas viendo cómo el equipo mejoró de un torneo al otro, sobre todo en los conceptos y las estructuras de juego; sabíamos que llegábamos al primer torneo sin competencia real de partidos y que nos iba a costar, pero trabajamos mucho en ese tema y los chicos lograron mejorar en todas las facetas, lo que nos permitió tener un mejor rendimiento en Sudáfrica”, dijo Leonardo Gravano, en exclusiva para LA GACETA.

Para el entrenador tucumano, esta etapa no es una más dentro del calendario. La pretemporada en la costa cumple un rol que el circuito, con su ritmo vertiginoso, no permite desarrollar del todo. “Lo que buscamos principalmente es ponernos a punto físicamente y volver a tener ritmo de partido; vamos a utilizar el torneo en Mar del Plata para buscar ese ritmo y ser lo más disciplinados posibles en las acciones de juego, tratando de que los chicos se asocien cada vez mejor y que los jugadores que se van incorporando tengan la mayor cantidad de minutos”, expresó.

El Seven de Mar del Plata, además, tiene un significado especial. Jugar en casa, algo poco habitual para un equipo acostumbrado a competir lejos, cambia el clima y la percepción. “Para nosotros, que no jugamos nunca en el país, es muy importante y nos da muy buenas sensaciones; recibir el cariño de la gente es muy gratificante y poder jugar con amigos y la familia cerca más todavía”, señaló Gravano. “Como siempre jugamos en otros países, muchas veces los jugadores no dimensionan lo que generan en los chicos cuando los ven por la tele, y también es clave para trabajar en un nivel más regional, enfocándonos en los conceptos, el orden y la disciplina, y poder probar y evaluar a los jugadores que se van incorporando”, añadió.

Ese orden aparece como una palabra clave en el presente del equipo. Con una renovación profunda en marcha, el desafío pasa por construir desde lo simple. “Tenemos varios puntos que estamos tratando de mejorar, pero todos tienen como factor común el orden y la disciplina; jugar simple, usar nuestras herramientas, buscar la oportunidad y saber aprovecharla”, explicó el entrenador. “La renovación es muy importante y es clave que los jugadores se adapten desde lo más básico para poder seguir creciendo”, agregó.

Puertas adentro, el clima acompaña ese proceso. “El grupo está muy bien y con mucha confianza; saben que el camino es largo y muy competitivo y que no siempre las cosas van a salir como las preparamos, pero que siempre vamos a buscar la mejora continua, dedicando mucho tiempo de trabajo y disfrutando del proceso”, sostuvo Gravano.

Desde Tucumán, la mirada también se posa en la presencia de jugadores del interior, como Martiniano Arrieta, formado en Universitario, que siguen ganando espacio en el seleccionado. “Es muy importante; en todas las regiones hay muchos y muy buenos jugadores que, lamentablemente, no entrenan ni compiten con la continuidad que tiene el seven, salvo en el verano y muchas veces por diversión, sin poder aprovechar todas las ventajas que ofrece este formato, aunque es un tema largo y muy opinable según las distintas visiones”, expresó.

ILUSIÓN. El tucumano Martiniano Arrieta forma parte de la convocatoria para la pretemporada y continúa sumando experiencia dentro del proceso de renovación de Los Pumas 7s. ILUSIÓN. El tucumano Martiniano Arrieta forma parte de la convocatoria para la pretemporada y continúa sumando experiencia dentro del proceso de renovación de Los Pumas 7s. Prensa UAR

En lo personal, el momento encuentra a Gravano atravesando una etapa de plenitud profesional, aunque no exenta de sacrificios. “Lo estoy viviendo muy bien, disfrutando mucho de poder entrenar jugadores que tienen tanto compromiso con lo que son Los Pumas Seven; si bien estar de gira permanentemente lleva mucho tiempo y esfuerzo, cada entrenamiento nos va dando pequeñas satisfacciones que después se ven reflejadas y se disfrutan al máximo en los torneos”, concluyó.

La costa, entonces, es un momento de preparación, claro que sí, pero Los Pumas 7s lo viven como una pausa necesaria para reafirmar un camino, fortalecer una identidad y seguir construyendo, paso a paso, un equipo que aprende mientras compite y crece lejos (y cerca) de casa.

Comentarios