
Tras más de 40 años con acceso restringido, Lules recuperó su quebrada y apuesta al turismo sustentable

La quebrada de Lules volvió a ser de los vecinos. Luego de más de 40 años con acceso restringido, el municipio concretó la recuperación de este espacio natural para la comunidad y lo puso nuevamente en valor como parte de una estrategia de turismo sustentable y uso responsable del ambiente.
Ubicada sobre la ruta provincial 321, la zona reabrió oficialmente esta semana y quedará habilitada para el público durante la temporada de verano. Se trata de más de 120 hectáreas recuperadas mediante un proceso de negociación directa con los propietarios, sin necesidad de expropiación, con el acompañamiento del Gobierno provincial.
Durante años, solo un pequeño sector cercano a la ruta y al río permanecía accesible. Hoy, el balneario ofrece un entorno cuidado, con abundante vegetación, senderos naturales y espacios pensados para el descanso y el contacto con la naturaleza.
El lugar cuenta con medidas de seguridad y monitoreo permanente, baños habilitados, sectores de descanso y propuestas complementarias como espacios para masajes y pequeñas cantinas. Además, se integra al circuito turístico de la zona, con una mirada puesta en el desarrollo local y el respeto por el entorno natural.
Desde el municipio destacaron que la iniciativa busca no solo ampliar la oferta turística de Lules, sino también promover la conciencia ambiental. Por ello, se remarca la importancia de no arrojar basura, respetar la fauna y cuidar el ecosistema del arroyo que atraviesa la quebrada.
La inauguración oficial se realizó en la jornada previa, con la presencia de autoridades locales encabezadas por la intendenta Marta Albarracín, y el espacio comenzará a recibir visitantes desde este fin de semana.







