
Eclipses, planetas y conjunciones: el calendario de los eventos astronómicos de 2026

Aunque no será un año tan “espectacular” como otros desde el punto de vista astronómico, el 2026 ofrecerá una agenda variada de fenómenos para observar el cielo y acercarse a la ciencia. Así lo explicó Olga Pintado, doctora en Física y columnista de LA GACETA, quien detalló los principales eventos que marcarán el año y destacó la importancia de la divulgación astronómica.
“Los eclipses de Sol son siempre los más llamativos y los más útiles para la ciencia”, señaló. En 2026 habrá dos eclipses solares: uno anular en febrero, cuya totalidad se verá en la Antártida y parcialmente en la Patagonia, y otro total el 12 de agosto, que recorrerá Groenlandia, Islandia, parte de Europa y España. En Argentina, ese fenómeno no será visible.
Además, habrá dos eclipses de Luna, el 3 de marzo y el 27 y 28 de agosto, que podrán observarse con facilidad a simple vista si las condiciones del cielo lo permiten. “Son los eventos más accesibles para la gente”, remarcó la científica.
Otro de los momentos destacados llegará a fines de febrero, cuando seis planetas se alinearán sobre el horizonte al atardecer. Venus, Mercurio, Saturno y Júpiter podrán verse a simple vista, mientras que Urano y Neptuno requerirán binoculares. En tanto, el 8 y 9 de junio se producirá una conjunción muy llamativa entre Júpiter y Saturno, que aparecerán muy próximos entre sí y con gran brillo.
El calendario también incluye oposiciones planetarias -cuando la Tierra, un planeta y el Sol se alinean- que permitirán observar a Júpiter en su máximo acercamiento a nuestro planeta el 10 de enero, y a Neptuno y Urano en septiembre y noviembre, respectivamente.
En cuanto a los cometas, Pintado adelantó que habrá cuatro o cinco durante el año, aunque solo uno podrá verse sin instrumentos, y será el 8 de enero, mientras que los demás requerirán binoculares.
Más allá de los eventos, la doctora en Física aclaró el valor de la astronomía como herramienta de conocimiento y futuro. “Muchos procesos físicos se descubrieron en el espacio y luego se entendieron en la Tierra, como el efecto invernadero, que primero se estudió en Venus”, explicó.
Finalmente, Pintado destacó el creciente interés del público, especialmente de niños y jóvenes, por la astronomía, impulsado por la divulgación científica y el turismo astronómico. “El que quiera observar, puede. Aunque sea desde el fondo de su casa, mirar el cielo ya es un primer paso”, concluyó.







