Quién es Ramiro González, el nuevo DT de la Reserva de Atlético Tucumán: su recorrido internacional y la idea que trae al club

Con experiencia en el fútbol asiático, formación internacional y una mirada integral sobre el alto rendimiento, asumió con el objetivo de darle continuidad al proceso iniciado por Hugo Colace.

EN FUNCIONES. González dialoga con dos de sus dirigidos, durante un entrenamiento del plantel de Reserva del Decano. EN FUNCIONES. González dialoga con dos de sus dirigidos, durante un entrenamiento del plantel de Reserva del "Decano". Prensa CAT
04 Enero 2026

Ramiro González habla con la calma de quien recorrió muchos kilómetros antes de llegar a este presente. No levanta la voz ni promete fórmulas mágicas; prefiere las ideas, los procesos y el trabajo diario. Desde hace algunas semanas es el nuevo entrenador de la Reserva de Atlético Tucumán y su llegada no fue casual ni improvisada: detrás hay una trayectoria internacional extensa, una formación académica poco común en el fútbol argentino y una convicción clara sobre qué significa desarrollar futbolistas.

“Construir identidad es un proceso, no un resultado”, repite como una idea fuerza. Esa frase resume buena parte de su mirada. González es un entrenador joven, pero con un recorrido singular: más de cinco años en el fútbol asiático, 160 partidos dirigidos, participación en competencias continentales y 13 títulos ganados en Johor Darul Ta’zim, uno de los clubes más poderosos de Malasia, presidido por un miembro de la familia real. A eso le suma una formación que cruza fronteras: Licencia Pro Conmebol, Licencia Pro de Asia, licencia UEFA cursada en Alemania, un máster en Dirección Técnica en el Real Madrid y estudios en la Escuela de César Luis Menotti. Como si fuera poco, también fue futbolista durante una década entre Argentina e Italia y recientemente se recibió de abogado.

Ese perfil integral fue el que despertó el interés de Atlético. “Fue una elección de vida”, explica. Tras varios años en el exterior, decidió radicarse nuevamente en el país y reconectarse con el fútbol argentino. Ya venía siguiendo el trabajo que se hacía en la Reserva del “Decano”, tanto por los resultados como por la aparición de jóvenes con proyección. Cuando surgió la posibilidad de conversar, presentó una propuesta que no buscaba romper lo anterior, sino darle continuidad y elevar los estándares. “La idea fue alinearnos con un proceso que ya venía funcionando y aportar desde nuestra metodología”, aclara.

La llegada de Hugo Colace a la conducción del plantel profesional también fue un factor clave. Ambos se conocían y compartían una visión similar sobre el fútbol formativo. “Es importante reconocer el gran trabajo que se hizo en la Reserva en 2025; 11 chicos hoy están trabajando con Primera y eso habla del éxito del proceso”, remarca González. Para él, ese dato no es menor: el verdadero objetivo de una Reserva no está solamente en ganar partidos, sino en preparar futbolistas para dar el salto. “Ojalá muchos de ellos puedan asentarse definitivamente en Primera”, desea.

TRAYECTORIA. González se formó como entrenador en el exterior y tiene numerosos cursos y títulos obtenidos. Además, se recibió de abogado. TRAYECTORIA. González se formó como entrenador en el exterior y tiene numerosos cursos y títulos obtenidos. Además, se recibió de abogado.

El desafío ahora es doble. Por un lado, mantener a la Reserva competitiva pese a la salida de gran parte de sus titulares. Por otro, desarrollar a los nuevos jugadores que deberán ocupar esos lugares. “Nuestro foco es seguir siendo competitivos como equipo, pero con una fuerte mirada en el desarrollo individual. Queremos que los chicos estén listos cuando llegue su oportunidad”, explica. En esa línea, habla de la necesidad de avanzar hacia una formación unificada, con criterios comunes entre Primera, Reserva e inferiores, que le den identidad al club más allá de los nombres propios.

En sus primeras semanas de trabajo, las sensaciones fueron positivas. González se encontró con un cuerpo técnico local sólido, integrado mayoritariamente por profesionales tucumanos que ocupan áreas clave: preparación física, análisis de video, nutrición, salud y trabajo técnico-táctico. “Hay un enorme valor humano y profesional. Todos están comprometidos con brindarles a los chicos las mejores herramientas”, destaca. El plantel, en tanto, es muy joven, con muchos futbolistas dando sus primeros pasos en la categoría. “Hay predisposición, buena respuesta física y muchas ganas de aprender. Sabemos que es un proceso largo, pero vamos por buen camino”, sostiene.

González se hizo camino como DT en el extranjero

La experiencia internacional marcó su forma de trabajar. Además de Asia, vivió varios años en Europa durante su etapa como jugador, especialmente en Italia. Visitó clubes de la Premier League, Serie A, La Liga y Bundesliga con el objetivo de seguir aprendiendo. “Trabajar en una estructura como la de Johor fue muy enriquecedor. Es un club de altísimo nivel y esa exigencia te obliga a crecer”, recuerda. Pero aclara que cada contexto es distinto y que su desafío ahora es adaptar ese aprendizaje a la realidad local.

En lo personal, su vida gira alrededor del fútbol y la familia. Está acompañado por su mujer, Brunella, y por su hijo Beltrán, a quien define como su mayor alegría. “Mi día a día es planificar, observar entrenamientos y analizar partidos. El tiempo libre lo comparto con ellos”, cuenta. Leer, entrenarse y seguir formándose completan su rutina.

Cuando se le pregunta por el futuro, evita proyectarse demasiado. “El fútbol me enseñó que no se puede pensar a largo plazo. Este trabajo se vive en el día a día”, responde. No niega sueños, pero elige el presente. “Dirigir la Reserva de Atlético es una gran responsabilidad y una oportunidad que valoro mucho. Mi energía está puesta en hacer este trabajo de la mejor manera y tratar de dejarle algo al club”.

El grupo que dirige hoy incluye jugadores de distintas camadas, desde la 2004 hasta la 2010. Chicos de entre 15 y 21 años conviven en un mismo espacio de trabajo. “No es fácil manejar edades tan diversas, pero queríamos ver cómo respondía cada uno. Estamos muy conformes con la actitud y el compromiso”, afirma. La pretemporada ya está en marcha y la idea es llegar bien al inicio del torneo Proyección 2026, con amistosos y entrenamientos que simulen la competencia. 

González no promete atajos. Habla de procesos, coherencia y trabajo sostenido. En un fútbol que muchas veces exige resultados inmediatos, su apuesta es clara: formar mejor para competir mejor. Y, sobre todo, preparar el camino para que los próximos nombres que salten desde la Reserva hacia Primera encuentren algo más que una oportunidad pasajera. (Producción periodística: Carlos Oardi)

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