El 40% de los niños de menos de un año consume leche de vaca

El 40% de los niños de menos de un año consume leche de vaca

La ingesta del producto en bebés está contraindicada por los profesionales. Cuáles problemas pueden aparecer en la salud.

AFP AFP
01 Enero 2024

Una situación económica difícil, un consejo mal dado o incluso el desconocimiento, confluyen para que en la actualidad cuatro de cada 10 niños consuman leche de vaca antes del año de vida a pesar de estar contraindicada por los pediatras.

El dato fue revelado en un informe del Centro de Estudios sobre Políticas y Economía de la Alimentación (Cepea), en el cual se analizaron 1.850 casos de alimentación de niños y niñas de entre seis y 12 meses. Al respecto, dos especialistas tucumanas desarrollaron los puntos más importantes en diálogo con LA GACETA.

“Es algo que los pediatras repetimos mucho a los papás: no es recomendable la leche de vaca. Pero a veces la cuestión económica te lleva a que, al no poder acceder a otra clase, se consuma igual incluso bebés menores de seis meses”, comentó la doctora Silvina Spiess.

Desaconsejamos esta práctica porque las proteínas de la vaca pueden lastimar el intestino de los niños produciendo "micro lesiones". "Además, el calcio de la leche de vaca compite con el hierro en su absorción, pudiendo provocar anemia”, indicó la médica.

La lactancia materna exclusiva es el alimento más completo por excelencia para los más chicos y la respuesta que los profesionales dan para evitar este tipo de complicaciones. Aunque en caso de no ser posible, por ejemplo cuando la mamá está enferma y debe tomar medicamentos fuertes, sufre alguna enfermedad crónica o infecciosa o no tiene buena producción de leche en cuanto a la cantidad, la solución es la leche de fórmula que se encuentra modificada para no causar problemas adversos.

“La leche materna brinda enormes beneficios nutricionales, inmunológicos -es decir que previenen ciertas enfermedades-, disminuye la frecuencia de alergias, intolerancias alimentarias, enfermedades del aparato digestivo y respiratorio”, sentenció Spiess.

Beneficios y riesgos

“El organismo del bebé no puede manejar los niveles altos de nutrientes en la leche de vaca, como el sodio o el potasio, y también es difícil que el pequeño digiera la proteína y la grasa que se encuentra en ella”, explicó al respecto la nutricionista Liliana Domínguez.

A su vez, resaltó que la leche de vaca no suministra suficiente vitamina E, hierro y ácidos grasos esenciales, entre otros componentes que son importantes para el óptimo crecimiento del niño neonato. “La leche materna a libre demanda durante los primeros seis meses es el mejor alimento y el más completo que puede recibir un recién nacido. Le brinda todos los elementos que necesita para un desarrollo saludable”, indicó.

“Luego, entre los 12 y 18 meses, se puede comenzar a reemplazar la leche de fórmula o la leche materna por leche de vaca, siempre observando con atención si el niño no presenta síntomas de forma inmediata como vómitos, diarrea o distensión abdominal”, precisó.

El último punto mencionado es clave para detectar la alergia a la proteína de la leche de vaca (APLV), una afección con la que nacen más de 40 bebés por día según la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica (AAAeIC) y que debe ser diagnosticada por un pediatra o médico clínico, por medio de la evaluación de los signos y síntomas que se presentan después del consumo de los productos (Producción periodística: Ariane Armas).

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