En la línea de largada

14 Mar 2019 Por Indalecio Francisco Sanchez
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Finalmente Cambiemos salió a la cancha y Silvia Elías de Pérez ya está confirmada como candidata a gobernadora. José Manuel Cano mostró el gesto de grandeza que algunos esperaban, aunque tardío y medio obligado: luchó hasta el final por volver a pugnar por el sillón de Lucas Córdoba hasta que optó por una salida decorosa. Una mayoría importante no quería que volviese a ser el postulante. De hecho, incluso en la Casa Rosada se especulaba con que tenía poco margen de crecimiento y que ya había tocado su techo en 2015. Incluso que esa altura era cada vez menor en el juego de números con el índice de mala imagen.

Cano se posa así en un nuevo rol, luego de elecciones consecutivas en las que prácticamente monopolizó la oposición en Tucumán. Sería de necios negar que fue el único que logró incomodar al otrora poderosísimo José Alperovich y hacer resurgir de las cenizas a la casi extinta UCR, cuando apenas si obtenía algún cargo electivo. Pero igual de necia habría sido su decisión de no dar un paso al costado en esta ocasión. Su figura luce desgastada por yerros propios y aciertos ajenos.

Elías de Pérez ahora busca compañero y consolidarse en la campaña. En rigor de verdad, la senadora posee una imagen con un nivel de desconocimiento amplio, pero esa debilidad también es su fortaleza: hay margen para crecer. La parlamentaria pasó de la niñez a la adultez política en base a una férrea estructura de denuncias contra la corrupción y a la consolidación de una figura de mujer correcta, católica, conservadora y “luchadora” (ese combo también puede llegar a ser su flanco débil). Construyó esa imagen a través de un plan sistemático que desplegó en los últimos años. No fue casual. Ello le permitió llegar al Senado y, desde allí, aceitar contactos con la Casa Rosada. Eso fue clave para que hoy sea la candidata a gobernadora. Se codea con los cabilderos de Mauricio Macri y el mismísimo Jaime Durán Barba tercia desde hace meses en su campaña para que se imponga por estos lares. De todos modos, los desafíos para Elías de Pérez son supremos y la mayoría de ellos son internos.

Aún debe luchar con los intereses de los propios radicales, de los aliados de Cambiemos y de las mezquindades de quienes piensan en su “rancho”. La búsqueda de compañero de fórmula -hoy quizás definida- se hace por descarte. Algunos “cerebros” del espacio pedían por Roberto Sánchez. Aducían que era un hombre del interior (la senadora carece de presencia fuerte allí), con buena imagen y de gestión aceptable. Pero habría habido resistencia del PRO, que reclama la vice para ese partido, y del propio intendente, que prefiere seguir en el municipio. También se había mencionado a Alberto Colombres Garmendia, el representante del partido de Macri que quizás mejor tasa de conocimiento tenga en Tucumán. Pero otros de su espacio habrían resistido su candidatura y el propio legislador no estaría seguro de dar el sí.

En esas mezquindades, a las que se suman las de la propia UCR, algunos de cuyos integrantes saldrían con candidato propio a gobernador, deberá internarse la ahora la flamante candidata a gobernadora.

Se miran de reojo

Mientras tanto, en el partido gobernante muchos se preguntan qué puede pasar con el alperovichismo. Están los que creen que recibirá una paliza histórica en los comicios del 9 de junio, que lo borrará de la faz de los “ismos” de esta provincia. En esa línea está el intendente de Tafí Viejo, quien circunscribió a un capricho la candidatura de José Alperovich. Javier Noguera no dudó en afirmar que el ex mandatario está solo y que fue irrespetuoso con la dirigencia. Distinto piensan otros peronistas alineados al oficialismo. Algunos calculan que el voto justicialista se partirá en dos y que la elección puede estar para cualquiera. Los que suscriben a esa teoría despotrican contra sus pares que se duermen en los laureles. El diputado José Orellana suscribe a esa idea cauta respecto de la figura de Alperovich y aseveró que hay final abierto para los comicios provinciales, aunque en su cálculo matemático el gobernador Juan Manzur debería ser reelecto si se cuenta la cantidad de acoples que suscriben a su candidatura. Todo está por verse.

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