A 20 años de la muerte de Lady Di: Guillermo y Harry la recordaron en los Jardines de Kensington

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EN SU MEMORIA. Los príncipes de Inglaterra depositaron flores en los alrededores del palacio en el que vivieron junto a su madre y su padre. FOTO TOMADA DE LANACION.COM.AR

Diana de Gales perdió la vida en un accidente de tránsito en París.

31 Ago 2017

LONDRES, Inglaterra.- Los príncipes Guillermo y Harry de Inglaterra homenajearon ayer a su madre, Diana de Gales, de cuyo fallecimiento en un accidente de tránsito se cumplen hoy 20 años.

Los príncipes se reunieron con representantes de las organizaciones caritativas a las que apoyaba Lady Di en los Jardines de Kensington, que rodean el palacio en el que vivió junto a ellos y al príncipe Carlos.

Entre las organizaciones con las que se reunieron Guillermo, de 35 años, y Harry, de 32, están el "GreatOrmond Street Hospital de Londres, el National Aids Trust, la Misión dedicada a los enfermos de lepra y el Ballet nacional de Inglaterra", explicó la familia real.

Antes del encuentro, los príncipes pasearon por los jardines, que fueron plantados con flores blancas para la ocasión. También estuvo presente la esposa de Guillermo, la duquesa Catalina, que no se vistió de luto, sino que acudió con un vestido verde; por su parte, los príncipes prescindieron de corbata. El acto tuvo lugar bajo una intensa lluvia.

Los Jardines de Kensington se convirtieron espontáneamente en un lugar de recuerdo para Diana tras su muerte y durante un tiempo estuvieron cubiertos por un mar de flores. También con motivo del 20 aniversario del fallecimiento de "la reina de corazones" volvieron a depositarse allí flores para homenajearla. Cerca de ese lugar se construirá una estatua que recuerde a Lady Di, detalló DPA.

Diana murió el 31 de agosto de 1997 en un accidente de tráfico en París. Viajaba en una limusina junto a su novio, Dodi Al Fayed, tras haber cenado en un hotel de la capital francesa.

Los fotógrafos les perseguían cuando el vehículo se estrelló contra un pilar en un túnel del Puente del Alma. Ninguno de los cuatro ocupantes de la limusina llevaba puesto el cinturón de seguridad. Sólo sobrevivió el guardaespaldas, que viajaba en el asiento del copiloto.

Las investigaciones revelaron que el chofer condujo demasiado rápido al intentar escapar de los reporteros y que había ingerido alcohol y medicamentos.

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