El "marino" gritó campeón

En una infartante definición, los luleños ganaron la final y obtuvieron primer título de Primera

02 Dic 2013

¡Almirante Brown campeón! Ese grito hizo temblar a La Ciudadela. Por primera vez en su historial, los "marinos" se quedaron con un título de Primera liguista, al vencer Bella Vista por 3 a 2 en la definición con remates desde el punto del penal. El partido final que, en el tiempo reglamentario terminó 0 a 0, se jugó ante gran cantidad de público que poblaron las tribunas "santas".

La consagración de los dirigidos por Alberto Marti se potencia aún más teniendo en cuenta que desde los 6 minutos del complemento jugó con un hombre menos por la expulsión de Aldo Yapur.

Los 90 minutos mostraron muchos desajustes futbolísticos en los dos equipos. En el arranque del cotejo, Bella Vista fue más claro en su accionar, merced al trabajo de Alberto Avila Figueroa y sobre todo de Jorge Ponce, un delantero con interesante condiciones para moverse en todo el frente de ataque.

Ese dominio no pudo reflejarse en el marcador, porque los centrales de Brown absorbieron a Gastón Olmos. Pero bastó que Daniel Delgado con su paso cancino empezara a tomar contacto de la pelota, para que el tramite se equilibrará. A los 39' Alejandro Apud en una brillante intervención, mandó la pelota al córner ante un remate de Omar Nieto.

En el complemento, la tórrida temperatura hizo mella en el físico de los protagonistas. Esto hizo que el nivel de juego del encuentro decayera sensiblemente,

Cuando a los 6', Adolfo Lizárraga mandó a los vestuarios a Aldo Yapur por agresión a Castaño, todo pensaron que esta situación le facilitaría la tarea a los "gauchos". Al contrario, esa expulsión pareció fortificar anímicamente a los "marinos", que comenzaron a controlar la pelota ante un adversario que, en este lapso del encuentro, se desmoronó por completo.

Esto se debió que tanto Avila Figueroa como Martín Herreradesaparecieron del campo de juego. Esto privó a Bella Vista de dos de sus mejores exponentes para crear juego. Sólo Ponce siguió teniendo relevancia en el partido, pero su aporte terminó siendo escaso para establecer una diferencia en el marcador.

Al final, los penales brindaron a los hinchas "marinos" la mayor alegría de su historia. Mientras que los aplausos con que se retiraron los "gauchos" premió la notable campaña realizada. Y lo más importante: la violencia estuvo ausente en esta fiesta, como debe ser.

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Bella Vista
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