›› OPERATIVO | CONTRA EL COMERCIO SEXUAL

Allanan el local denunciado en el ciclo de Lanata

El inmueble, ubicado en España 815, había sido mostrado en Periodismo para Todos como un sitio en cual se ejercía la prostitución. Garmendia, abogado de Trimarco, dijo que se investigó desde 2012. Pons aseguró que el local está habilitado desde hace 10 años. La Gendarmería Nacional secuestró una computadora. El pedido de allanamiento fue solicitado por el fiscal federal Brito. Participaron abogados de la fundación de Trimarco
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SIN GENTE. Al amanecer, el local quedó con las puertas cerradas, luego del allanamiento de la Gendarmería Nacional. LA GACETA / FOTO DE HECTOR PERALTA

Música, tragos y mujeres. Esa era la actividad que se realizaba dentro del local ubicado en España 815. Sin embargo, para la Justicia Federal habría formado parte de un eslabón que culminaba con el ejercicio de la prostitución. Las chicas que estaban allí, mientras tomaban "una copa" con los clientes, les ofrecerían sus servicios sexuales, lo que se habría concretado en otro lado, según comentaron los investigadores.

Ayer a la madrugada, Gendarmería Nacional allanó el lugar y secuestró documentación y computadoras que serán analizados para encontrar algún dato que permita llegar a los supuestos regenteadores del bar "de copas".

El allanamiento fue solicitado por el fiscal Federal Carlos Brito, que venía realizando una investigación motivada por una denuncia de la Procuraduría para el Combate de la Trata y Explotación de Personas (Protex).

El titular de la Delegación del NOA del ministerio de Seguridad de la Nación, Silvio Manino Leal, comentó que el procedimiento se vio precipitado luego de que la actividad que se habría realizado en el lugar fuera difundida el domingo en el programa "Periodismo para Todos", que conduce Jorge Lanata.

"Al hacerse tan público se pidió que se acelere la orden de allanamiento ya que podrían llevarse pruebas del lugar y todo habría quedado en nada", expresó el funcionario nacional.

De acuerdo a la información proporcionada por fuentes de la investigación, la hipótesis es que los clientes pagaban una entrada y luego las mujeres los incitaban a que consumieran bebidas alcohólicas, mientras bailaban o charlaban. En la conversación, las chicas les ofrecían sus servicios y, en caso de aceptar, se iban a un hotel alojamiento o a un departamento. En ese local, no había habitaciones.

Cuando llegaron los gendarmes, el lugar estaba cerrado. A los pocos minutos llegó un hombre que dijo llamarse Guido Omar Ramos y que es el propietario. El hombre abrió la puerta para que se realizara el operativo. Su abogado, Luis Roberto Pons, arribó 10 minutos más tarde.

Con especialistas

La resolución firmada por el juez Federal Daniel Bejas (que subrogó en el otorgamiento de la medida a Fernando Poviña) indicaba que debían intervenir en el allanamiento los especialistas de la fundación "María de los Ángeles", para asistir a las mujeres que eventualmente estuvieran en el lugar. Una psiquiatra, una psicóloga y los abogados María Belén Lembo y Carlos Garmendia acompañaron al personal de Gendarmería Nacional.

Dos mujeres llegaron al local cuando se estaba realizando el allanamiento. En el acta se dejó registrada su presencia y se las contactó con los especialistas de la fundación. Según Garmendia, las jóvenes trabajarían en el lugar. Por su parte, Pons dijo que son dos clientes habituales del bar.

El abogado de la fundación también expresó que el lugar estaba limpio, con los sillones hacia un costado, y que en el primer piso habían quedado rastros de que unos televisores habían sido prolijamente retirados. "Estaban desarmando el lugar, alertados por la difusión que tuvo luego del programa de Lanata", expresó Garmendia. Pons, en cambio, negó esta situación.

De acuerdo a la denuncia que había realizado el año pasado el diputado nacional Juan Casañas (UCR), uno de los administradores del supuesto prostíbulo sería Carlos Torres, un policía que se hizo conocido al exhibir un arma a los jugadores de San Martín mientras se jugaba el superclásico.

El abogado de Ramos manifestó que en la causa que investiga el juez Poviña está señalado Torres como sospechoso. "No tiene nada que ver con el negocio", aseguró Pons. De la computadora secuestrada, los investigadores buscarán datos que permitan confirmar sus sospechas: que el lugar era más que un bar, y que funcionaba como un eslabón de comercio sexual.

"Este no es un prostíbulo clásico"

"No es un prostíbulo como los que conocemos de manera clásica, en los que se hacen los 'pases' en el mismo lugar. Eso en principio, porque arriba tenían sillones en unos cuartos, que podrían haber sido utilizados con ese fin", expresó Carlos Garmendia, abogado de la fundación María de los Ángeles.

De acuerdo al representante de la fundación que preside Susana Trimarco, ellos intervinieron en el allanamiento por disposición expresa del juez Federal Daniel Bejas. "Quedó claro que había una mudanza. El lugar estaba limpio, y habían sacado prolijamente la instalación de los televisores que estaban en la planta alta", afirmó.

El lugar venía siendo investigado desde el año pasado, pero la divulgación del mismo a través de un programa televisivo precipitó el allanamiento, agregó Garmendia.

"El allanamiento es lo último que se hace, no lo primero. Esta investigación no estaba enmarcada en la ley de 'Prostíbulos Cero', que sirve para otra cosa. Lamentablemente, hubo que realizar anticipadamente la medida antes de que se borren pruebas", manifestó el abogado.

"Es un café concert", dijo el abogado
"El local funciona hace 10 años y tiene autorización del IPLA y de la Dipsa para funcionar como bar café concert. Incluso tiene las constancias de las inspecciones que se realizaron", explicó Luis Roberto Pons, abogado de Guido Ramos, el propietario del negocio.

Toda la documentación en la que consta la habilitación del bar "Dreams" fue secuestrada ayer por Gendarmería, según manifestó Pons. El abogado dijo que el allanamiento fue negativo, ya que no encontraron nada que vinculara la actividad del local con la prostitución. "Por eso no fue clausurado", aclaró.

"Es un bar de encuentro. Adentro no se pacta tarifa de nada, no hay prostitución y no se la publicita. Gendarmería buscó armas, drogas. No hallaron nada, acá no hay prostitución ni mujeres encerradas", expresó el abogado.

Pons manifestó que se quiso tergiversar la información sobre la actividad del local. "Tiene un primer piso con dos o tres ambientes, que está todo con tierra, porque funciona como un depósito. El bar seguirá funcionando, no es verdad que estaban desarmándolo", aseguró.

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