El periodismo está cada vez más comprometido en la región

Asesinaron a 19 periodistas en los últimos siete meses en América Latina. Informe de la Sociedad Interamericana de Prensa e Información.

30 Jul 2011
MIAMI, EEUU.- Con 19 asesinatos de periodistas en nueve países en los últimos siete meses y el avance de "restricciones" en Ecuador, Bolivia, Argentina y Venezuela, 2011 es el año más trágico en dos décadas para la prensa latinoamericana, informó la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).

"En siete meses han sido asesinados periodistas de nueve países. Este es el año más trágico de las últimas dos décadas de la prensa de América Latina", dijo Robert Rivard, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, durante una conferencia de prensa.

El directivo recordó el asesinato en los últimos días de los reporteros Yolanda Ordaz de la Cruz, en México, y Auro Ida, en Brasil.

Rivard detalló que los periodistas asesinados en hechos violentos suman cinco en México, cuatro en Brasil, cuatro en Honduras y uno en cada uno de los siguientes países: Colombia, El Salvador, Guatemala, Paraguay, Perú y Venezuela.

Además indicó que existen otros casos de reporteros muertos por razones ajenas al oficio y que otro permanece desaparecido en México.

La situación de la libertad de prensa "se agravó" este año en las Américas a raíz de la violencia por parte del crimen organizado y por el acoso judicial y legal al que están sometidos periodistas y medios de comunicación independientes, consideró la entidad con sede en Miami.

En esta reunión para evaluar la situación de la libertad de prensa en la región se hizo especial hincapié en discutir el caso del diario El Universo de Ecuador, cuyo director Carlos Pérez expresó su pesimismo frente a la imparcialidad del juicio emprendido por el presidente Rafael Correa contra ese medio y sus directivos, condenados a pagar 40 millones de dólares por injurias.

"La demanda no es sólo un problema del diario El Universo o de sus directivos, es un atentado contra las libertades de los ecuatorianos, pues sin la libertad de expresión será imposible advertir cuándo nos quieran quitar las otras libertades", dijo Carlos Pérez en una rueda de prensa conjunta con el presidente de la SIP, Gonzalo Marroquín, y otros directivos de esa entidad.

El director de El Universo, así como los subdirectores César Pérez y Nicolás Pérez y el ex editor de opinión Emilio Palacio, fueron sentenciados la semana pasada a pagar una indemnización de 40 millones de dólares al presidente Rafael Correa, quien apeló la condena porque había pedido 80 millones.

"Los 80 millones de dólares equivalen al 0,5% del PIB de Ecuador", dijo el director del periódico.

El copresidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Claudio Paolillo, director del semanario uruguayo Búsqueda, manifestó el pesimismo del organismo frente a este caso y apostó a que deberá seguir en instancias internacionales.

Según Paolillo, "el presidente (Correa) está caminando con prisa y sin pausa hacia un estado totalitario que controla la prensa y la justicia".

Correa dijo el miércoles a la AFP en Lima que "la libertad de expresión no es libertad de presión, de extorsión, de agresión, de desinformación", al ser consultado sobre su apelación en este caso.

Para Marroquín "las actitudes autoritarias e intolerantes del presidente Rafael Correa vienen minando constantemente el ejercicio independiente de la prensa y lo más preocupante es que se está afectando el derecho (...) que tiene el pueblo ecuatoriano a recibir información", apuntó.

La SIP criticó el "acoso judicial" en la sentencia contra el diario ecuatoriano El Universo, la cual consideró "una práctica también extendida" en otros países de la región como "Brasil, El Salvador, Paraguay y Venezuela, en donde los periodistas y medios de comunicación han sido censurados y multados".

El organismo calificó de "hipócrita y nefasta la política de gobiernos como los de Argentina, Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela, que en los últimos años han concentrado gran cantidad de medios de comunicación que usan como órganos de propaganda, alejándose de sus obligaciones constitucionales sobre la creación y manutención de medios públicos, de servicio social".

"No es un tema ideológico, la SIP hace énfasis en esto, porque cuando las dictaduras de derechas del siglo pasado en la región intentaron imponer controles, restricciones y censuras a los medios, nosotros también nos expresamos en contra", agregó Marroquín. (AFP-NA)
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