"Pasaron nueve años y no sé dónde está 'Marita'"

Susana Trimarco, madre de una joven raptada por una red de trata de persona, le pidió a la Justicia que se fije fecha para el juicio. "En lo más profundo de mi corazón, busco a mi hija con vida", afirmó la mujer, referente mundial en la lucha contra este delito.

03 Abr 2011
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ESPERANZAS. Susana Trimarco dirige la Fundación María de los Ángeles. Hoy, en el teatro Alberdi, encabezará una jornada para conmemorar a su hija. LA GACETA / OSCAR FERRONATO

"Mamá, vuelvo en un rato", le dijo "Marita" hace nueve años. Pero ella no regresó a casa y la vida de Susana Trimarco cambió radicalmente: desde el 3 de abril de 2002, busca a María de los Ángeles, su hija, y en su desesperada lucha pateó puertas de prostíbulos, denunció mafias dedicadas a la trata de persona y colaboró para rescatar varias mujeres.

Hoy, en un nuevo aniversario del secuestro de "Marita", Trimarco dialogó con LA GACETA y le reclamó a la Justicia que se fije fecha para el juicio oral en el que se juzgará a 13 personas acusadas de haber raptado a la joven de 23 años.

- ¿Qué siente cada vez que llega esta fecha?

- Es un día muy triste en mi vida. Ese día se llevaron a ?Marita?. La busco y no la puedo encontrar. Eso produce un vacío y una herida terrible en mi corazón. El año pasado sufrimos la pérdida del padre de mi hija. Con Micaela (hija de "Marita") hemos quedado las dos solas. No voy a bajar los brazos hasta no saber que hicieron con mi hija. Por otro lado, veo que mi lucha no es en vano. Antes no se hablaba de estos temas, y ahora están en la agenda pública.

- Hace ya dos años que designaron la sala que juzgará el caso de "Marita", pero todavía no hay fecha del debate oral, ¿Qué le genera esto?

- Les pido a los jueces que se apuren en fijar la fecha del juicio, porque yo esperé nueve años, mi hija no aparece y los delincuentes que le hicieron esto están sueltos; caminan muy campantes en la calle cometiendo los mismos delitos. Ya es hora de que estos delincuentes sean juzgados, castigados y condenados.

- ¿Qué pasó con "Marita"?

- Yo no sé. Concretamente, mi hija salió de casa, me dijo: "mamá ya vengo", me dio un beso y se fue. Hasta el día de hoy, no volví a verla. Esas palabras rebotan en mi cabeza, no las puedo olvidar. Pasaron nueve años, y todavía la estoy esperando. Micaela también la espera; me pregunta qué pasó con su mamá y es delicado contestarle cuando no tengo una respuesta concreta.

- ¿El último dato que tuvieron fue la pista de que se encontraba en un prostíbulo en España?

- A "Marita" se la está buscando en muchos lugares, y España es uno de ellos. También la buscamos en nuestro país, en Chile, en Paraguay y en Uruguay, donde tuvimos varios datos. Lo que pasa es que estos delincuentes te van llevando de un lado a otro para manipular las pistas concretas. Pero aún así no pierdo las esperanzas de encontrarla. Ese es mi objetivo principal.

- ¿Y piensa que la podrá encontrar con vida?

- No sé, tengo que pensar que hay varias posibilidades. En lo más profundo de mi corazón, la busco con vida. Una madre sólo siente algo así por un hijo. No puedo explicarlo, pero la siento con vida, esperándome. Con la mano en el corazón, nunca pensé en que la hubieran matado. Las chicas víctimas que yo rescaté la vieron, estuvieron y hablaron con ella. Si la hubieran matado, eso se habría aclarado. Yo me pongo en manos de Dios. Estoy preparada para cualquier posibilidad, pero yo a mi hija la busco con vida.

- Su vida cambió radicalmente, y se convirtió en referente de la lucha contra la trata de personas, ¿cómo fue este proceso?

- Tuve que aprender a vivir con este dolor y con esta lucha. La vida me marcó este camino, y pongo todo de mí para estar lo mejor posible. Mi nieta tiene que vivir su vida y yo estoy orgullosa de ella. Quiero que tenga una infancia normal. No tengo odio ni rencor, miro para adelante y trato de ayudar en todo lo que puedo a las personas que lo necesitan y a las víctimas de este aberrante delito.

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