Una historia sexual de los argentinos

La búsqueda de la cara oculta de los personajes públicos

27 Mar 2011
1

DE 1509. La expulsión del paraíso, una obra de Miguel Ángel que se exhibe en Roma.

Historia
Pecadores y pecadoras
Federico Andahazi
(Planeta - Buenos Aires)

Pecadores y pecadoras constituye el tercer volumen de la investigación de Federico Andahazi sobre una Historia sexual de los argentinos. Le precedieron las polémicas Pecar como Dios manda y Argentina con pecado concebida. El período que abarca en este caso va "desde el golpe del 30 hasta Cristina Kirchner".
El autor manifiesta haber hecho su indagación bajo la guía de dos principios: "exponer sólo aquellos aspectos de la vida privada de los personajes públicos que han tenido consecuencias en la vida política de la Nación"; y "analizar de qué forma se ha ido construyendo el relato sobre la sexualidad de los argentinos" (desde el discurso social, cultural, periodístico, religioso, etc.).  
Luego nos advierte -intentando diferenciar su libro de otros que podrían considerarse de su especie- que, si esperamos "encontrar en esta obra una fuente para alimentar alguna curiosidad morbosa, están a tiempo de cerrar este libro y buscar en la abundante literatura de alcoba, tan de moda en nuestros días". Esta advertencia resulta sospechosa, porque sólo unas páginas después nos encontramos con "Lugones: sangre, sudor, lágrimas y otros fluidos", donde se relata el fetiche del gran poeta por sellar sus cartas de amor con ciertos "productos" de su cuerpo.

La atracción del tabú

Los expertos afirman que los grandes temas tabúes -a pesar de que se pregone lo contrario- siguen siendo sexo, dinero y muerte. De manera que es innegable que Pecadores y pecadoras, con o sin morbo, cuenta con el poderoso atractivo que todavía envuelve a la temática sexual, por su carácter de oculto, vedado e íntimo. Si a esto le agregamos que la invitación es a espiar la vida sexual de personajes públicos, famosos o emblemáticos, la curiosidad aumenta. En este sentido, la obra de Andahazi mantiene hasta el final el interés del lector, quien además se encuentra siempre con un texto ameno y de fácil lectura.
Sin embargo, para los historiadores más ajustados a lo científico, puede resultarles poco riguroso el hecho de que las referencias documentales de esta "historia", se presenten al final, a la manera de "tren fantasma", como una larga lista de libros, artículos, documentos y archivos.
© LA GACETA

Inés Páez de la Torre



Comentarios