El Ejército impidió el retorno de Zelaya a Honduras y en los incidentes hubo dos muertos

El presidente derrocado viajó de Washington hasta el aeropuerto de Tegucigalpa en un avión venezolano, que no fue autorizado a aterrizar. Miles de simpatizantes se enfrentaron con las fuerzas de seguridad cuando intentaban invadir la pista de aterrizaje.

06 Jul 2009
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TENSION EN EL AEROPUERTO. El Ejército hondureño obstaculizó con vehículos la pista de aterrizaje, cuando se sabía que Zelaya se dirigía a Tegucigalpa. REUTERS

TEGUCIGALPA.- Al menos dos manifestantes murieron ayer por disparos y al menos cinco resultaron gravemente heridos en el aeropuerto de la capital de Honduras, donde miles de personas que aguardaban el retorno del depuesto presidente Manuel Zelaya chocaron con fuerzas de seguridad.
El avión que transportaba a Zelaya partió desde Washington, EEUU, y al ingresar al cielo hondureño, solicitó permiso a los controles de vuelo para aterrizar en el aeropuerto de Toncontin. Antes de recibir como respuesta la negativa, efectivos del Ejército hondureño desplegaron vehículos sobre la única pista de aterrizaje del aeropuerto.
Por este motivo, Zelaya tuvo que sobrevolar los cielos de Tegucigalpa. Zelaya afirmó entonces, en diálogo telefónico con la cadena Telesur, que el coordinador de la Aeronáutica en Toncontín dijo al piloto de la nave que iban a ser interceptados por la Fuerza Aérea hondureña si no abandonaban el espacio aéreo del país.
"Frente a esta situación tuvimos que proceder con lo que teníamos planeado, que es la reunión inmediata con los demás miembros de la OEA (Organización de Estados Americanos), los otros presidentes que están aquí en la zona para ver qué soluciones se toman", manifestó Zelaya.
El destituido mandatario dijo que si bien su aterrizaje fue obstaculizado ayer, volverá a intentarlo hoy o mañana. El avión que lo transportaba sobrevoló unos minutos por tegucigalpa finalizó su vuelo en Managua, Nicaragua, y no en El Salvador como había anticipado el mandatario.
En cuanto a los incidentes, el balance arrojó dos muertos, los primeros tras una semana de protestas contra el golpe de estado contra el gobierno de Zelaya, quien fue sacado del país a punta de rifle por militares el domingo 28 de junio. En su lugar asumió un Gobierno interino que silenció medios de comunicación que critican el golpe de Estado e impuso un toque de queda en todo el país.

Testimonios
Octavio Alvarenga, director del Hospital Escuela, confirmó anoche que un hombre llegó muerto de un balazo en la cabeza a ese centro médico. Otro manifestante ingresó herido de una bala en la pierna y uno más con golpes en la cabeza.
"Están matando al pueblo por órdenes de este gobierno usurpador", se quejó Daniel Pacheco, un estudiante de 22 años, con casquillos de bala en las manos. El joven dijo que varios de sus amigos terminaron heridos.
Los militares dispararon contra los manifestantes cuando trataban de ingresar a la pista donde se esperaba que aterrizara el avión venezolano que llevaba a Zelaya. La intención era formar un vallado humano para que Zelaya pudiera aterrizar sin problemas.
Cuando la nave apareció sobrevolando el aeropuerto de Toncontín, ubicado en un abrupto valle, manifestantes gritaron "¡Viene Mel, viene Mel!", pero luego la ilusión se les frustró a los minutos, ya que el avión enfiló hacia fuera del territorio hondureño.
Socorristas dijeron en el aeropuerto que otros dos hombres estaban gravemente heridos en la cabeza y en los testículos.
"Esos hijos de p... de los soldados tiraron a matar. Nosotros veníamos desarmados a recibir a nuestro presidente", reclamó airadamente Ramón Valladares, de 40 años, con las manos ensangrentadas y una herida al costado, mientras se subía a una ambulancia.
Decenas de personas deambulaban por la zona del aeropuerto con los ojos enrojecidos por los gases lacrimógenos que arrojaron las fuerzas de seguridad y muchos comenzaron a retirarse del aeropuerto una vez que constataron que la pista estaba obstaculizada y no había posibilidad de que Zelaya pudiera volver a pisar suelo hondureño. (Reuters-AFP)

Las voces del continente

"VICTORIA MORAL".- El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, afirmó que el mandatario depuesto hondureño Manuel Zelaya obtuvo una "victoria moral". "Hay que felicitar al Presidente y a sus acompañantes, a estos valientes pilotos que lograron cumplir la misión, pero que no los dejaron aterrizar por cobardía", sostuvo el presidente Chávez.

APOYO CHILENO.- Todos los partidos políticos chilenos respaldaron a Manuel Zelaya, a la vez que exhortaron a restablecer a la brevedad la democracia en el país caribeño. El presidente de la derechista Unión Demócrata Independiente (UDI), Juan Antonio Coloma, aseveró que "ojalá el pueblo de Honduras pueda, conforme a sus instituciones democráticas, reestablecer este rompimiento que genera una gran tensión en la comunidad internacional".

SOLIDARIDAD.- El presidente de Bolivia, Evo Morales, expresó su solidaridad con el pueblo de Honduras. "Mi solidaridad y apoyo al pueblo que lucha por la democracia, que lucha y trabaja por la vida y la humanidad", declaró durante los festejos de los 47 años de creación de una provincia del departamento de La Paz. El mandatario indígena dijo estar seguro de que "este golpe terminará en cualquier momento, porque la gente movilizada lo exigía en las calles".

FUERA DE LA OEA.- El Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile valoró ayer la decisión de suspender a Honduras de la Organización de Estados Americanos (OEA). Un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile ratificó la condena al golpe de Estado contra "el gobierno constitucional del presidente Manuel Zelaya" y calificó de "histórica" la votación en la OEA.
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