BUENOS AIRES.- Aunque el show comenzó un poco tarde, los fans volvieron a delirar con el recital con el que Madonna cerró su presentación en el país, donde reunió alrededor de 250.000 espectadores.
La puesta arrancó a las 22 y tuvo el mismo glamour de las tres anteriores. La mayoría de los fans hicieron cola desde las 14, en las inmediaciones del estadio de River Plate, en el barrio porteño de Núñez. La intensidad y el despliegue escénico de la última presentación del espectáculo “Sticky and Sweet Tour” se pudo percibir desde “The beat goes on”, la canción que eligió Madonna para abrir el show.
En la segunda mitad del espectáculo, la versión de “No llores por mí Argentina” mereció un párrafo aparte. Madonna mostró no sólo una voz dulce, sino también grandes cualidades actorales, que reforzaron la interpretación a tal punto que, más de uno dejó secar sus lágrimas con el aire.
El lunes, Madonna realizó el cuarto y último show en Buenos Aires de su “Sticky & Sweet Tour”. Luego se fue al hotel Four Seasons, donde se hospedó desde su llegada junto a sus tres hijos, Lourdes, Rocco y David. Allí se bañó, descansó y alrededor de las 2 partió para el Faena Hotel, en Puerto Madero.
Allí, la “reina del pop” festejó junto a Luciana Salazar, Emmanuel Horvilleur, Alan Faena y el grupo Calle 13, entre otros. Los incidentes no faltaron. A los integrantes de Calle 13 no los querían dejar ingresar al hotel ya que no estaban en la lista y la gente de seguridad no había reconocido al cantante de la banda. Sin embargo todo se superó sin que el incidente pasara a mayores.
Ultimo tramo
Ayer, Madonna descansó en el hotel y todo parece indicar que la diva partirá hoy, ya que esta noche y mañana realizará sus shows en Chile.
El sábado pasado, Madonna pensaba ir a ver “Eva”, el gran musical argentino, protagonizado por Nacha Guevara. Pero a último momento decidió no ir y dejó plantada a Nacha, y en su lugar fue a ver a Flavia Palmiero, que también protagoniza otra obra referida a Eva Duarte.

Deportistas
Mientras tanto, sus hijos Lourdes, Rocco y David, junto a sus niñeras y un séquito de guardaespaldas, fueron el sábado al Abierto de Polo, y vieron jugar a La Aguada, y en el entretiempo, les acercaron los caballos y además les regalaron unas gorritas.
Luego los niños volvieron al hotel y se refrescaron en la pileta, que estaba toda cubierta con sombrillas, ya que el día anterior los paparazzis los habían fotografiado en la piscina; imágenes que van a salir esta semana en varias revistas como “Gente”, “Caras”, “Semanario” y “Siete Días”. Además, los niños estuvieron paseando por Caminito y fueron a tomar un helado. (Reuter- Especial)








