En 2001, Silvina Luna fue la gran figura de Gran Hermano. Con simpatía, carisma y belleza había enamorado a todo el país desde el reality más popular de la TV argentina. Años más tarde, tras participar de teatro, programas televisivos y medios de comunicación, sufrió mala praxis en una cirugía estética. Su vida, en los últimos años, dio un giro de 180° y se volcó a la espiritualidad.

“Esta soy yo, sin filtros ni maquillaje, sin Botox ni rellenos, hace años dejé de hacerlos pero ya hablaré en otro momento de eso. Ayer subí un reel y recibí un montón de comentarios muy crueles. Yo ya estoy curtida, pero las chicas jóvenes no, y con un mensaje tan dañino pueden matar a una chica, mientras que con un mensaje hermoso pueden elevarla y ayudarla. Muchos me preguntan qué pasó por cómo ven mi cara ¡Pasaron los años! Tengo 42 años y me pasó la vida, quizás se quedaron con la Silvina de 22 años. La enseñanza fue que buscando mi valía en el exterior, me hago cargo de las consecuencias. Miren más en su interior: tu valor no está en cómo está tu cara o tu cuerpo: más gordo, más flaco, no se opina del cuerpo ni de la ropa del otro. Siento compasión por quienes escriben comentarios de odio en donde sacan lo peor de ellos mismos. Ojalá que tengan la posibilidad de apertura, cambio y evolución”, afirmó Silvina  en un video de hace tres meses.

La modelo, actriz y conductora está internada en terapia intensiva, sedada y conectada con un respirador en el Hospital Italiano de Buenos Aires. En 2011 el controvertido médico Aníbal Lotocki le colocó inyecciones de metacrilato en su cuerpo, lo que le provocó hipercalcemia (su nivel de calcio en la sangre está por encima del normal) y un deterioro en la función de sus riñones, por eso debió dializarse durante meses al menos tres veces por semana durante cuatro horas por sesión. “Según cómo me siento, planifico mi día”, dijo en una entrevista. Ayer estuvo acompañada por su hermano y la gente que la quiere, informó el periodista Ángel De Brito en su programa LAM. Su hermano fue quien ofreció su riñón para salvarle la vida; para cualquier trasplante, debe superar la infección que tiene por una bacteria.

En las últimas horas, su cuadro se agravó radicalmente y ayer a la tarde se pedían donantes de sangre y se realizó una cadena de oración por la recuperación de Luna. Su cuadro clínico actual, dijeron los especialistas, deriva del procedimiento estético de Lotocki, a raíz de la inyección del biopolímero polimetil metacrilato que le colocó en sus glúteos. Las secuelas de esa intervención fueron importantes y se agravaron con el tiempo.

En diciembre de 2022, Luna había publicado su primer libro con la editorial Penguin Random House: “Simple y consciente”: “Me siento muy feliz porque hice un proceso muy profundo de autoconocimiento. Vas a descubrir que este libro no es solamente sobre la que crees conocer, sino la heroína de carne y hueso que atravesó experiencias fuertes que algunas veces la derribaron pero siempre se levantó. También vas a encontrar a alguien que alguna vez creyó que mejorando la imagen que le devolvía el espejo podría encontrarse. Repaso mi pasado, cuento acontecimientos de mi vida que me marcaron, con los que seguro se van a sentir identificado”.

“Ciertas decisiones y acciones tuvieron sus consecuencias, al punto de perder mi salud. Aquí les comparto lo más íntimo y doloroso de mi vida, desde un lugar de aceptación, revisando el pasado para poder abrazar el presente con una nueva consciencia, simple y consciente que me lleve a lugares más bonitos y de evolución. Es un libro en el que intento transmitir alegría y que siempre podemos estar mejor”, agregó.

Qué sucedió con Lotocki

Conocido como el “cirujano de las famosas”, Lotocki ya fue denunciado en la Justicia y públicamente por Silvina Luna, Pamela Sosa, Vicky Xipolitakis y Gabriela Trenchi, entre otras. Por el planteo, fue condenado a cuatro años de prisión a raíz de las graves lesiones que sufrieron las pacientes que pasaron por sus manos, como responsable del delito de “lesiones graves reiteradas en cuatro oportunidades”. Debido a que su defensa apeló la sentencia, puede seguir ejerciendo y de hecho hasta hace un tiempo seguía recibiendo pacientes en un discreto consultorio ubicado en la Capital Federal,.

Actualmente el plástico tiene una activa presencia en redes sociales, aunque su última publicación es de hace ocho semanas. Allí publica testimonios propios y de pacientes que hablan sobre su experiencia con él. “Lo que siempre dije y lo sigo manteniendo es que los genios de la medicina eran los clínicos, no los cirujanos, y hoy sigo pensando lo mismo. Mi primera cirugía solo fue en el año 1998, hoy ya llevo más de 6.000 procedimientos realizados. Si no me dedicara a las cirugías estéticas sería psicoanalista. Antes no le encontraba ninguna relación pero hoy me doy cuenta que tenemos objetivos similares: que las personas se sientan seguras y felices”, escribió en un posteo que se titula “10 cosas que no sabías sobre mí”.

El juez en lo penal, Luis Schlegel, lo procesó al médico por homicidio simple con dolo eventual y le trabó un embargo de $4.800.000, a raíz de la muerte de Rodolfo Cristián Zárate, quien falleció el 16 de abril de 2021 durante una intervención para reducir su tejido graso. Su muerte inicialmente se investigó como homicidio culposo, pero luego la calificación se agravó, con una pena de hasta 25 años de prisión. Además, el magistrado pidió también citar a indagatoria en los próximos días a los cinco profesionales que participaron en la operación.

Figura

Dos décadas de presencia en la pantalla 

Silvina Noelia Luna nació en Rosario, provincia de Santa Fe en junio de 1980. Luego de salir segunda en el programa Gran Hermano de 2001, su carrera se disparó y participó en más de 20 programas de ficción de la televisión argentina, trabajó como cronista y conductora y modeló para muchas marcas. En 2022 comenzó a participar en el reality show “El hotel de los famosos” (Canal 13) pero debió abandonar la competencia por sus problemas de salud. Luego de la operación estética realizada en 2011, fue diagnosticada con hipercalcemia e insuficiencia renal.