Su historia con el universo empezó algunos años atrás, aunque reconoce que hubo un episodio que lo marcó para siempre siendo un niño. Tenía siete años cuando la misión estadounidense Apolo 11 colocó a los primeros hombres en la Luna. Ese 20 de julio de 1969 despertó su fascinación por el cosmos.
La vida tiene sus vueltas. Durante 35 años Carlos Di Nallo fue productor de seguros. Hasta que en febrero de 2009 se mudó a Avellaneda y compró su primer telescopio. Esa noche, desde su terraza pasó la noche maravillado con las estrellas y captó sus primeras imágenes.
El camino que sigue es el que recorre la mayoría de los aficionados. En su caso la astronomía había empezado como un hobby pero tenía poco conocimiento sobre fotografía. “Saqué una foto, quedó linda y me gustó. Pero, dije, podría quedar mejor. Y ahí empecé a investigar. Compré equipos nuevos, materiales más especializados y me metí a estudiar”, relata.
La Astrofotografía es una disciplina que combina el universo de la astronomía con el de la fotografía. Esa unión permite captar las más espectaculares imágenes de la Luna, el Sol, los planetas, las estrellas, nebulosas y galaxias. Y hay una buena noticia: no es necesario gastar mucho para dar los primeros pasos. “No lo cambio por nada”, afirma Carlos. En sus años como profesional de la disciplina ha brindado cursos y expediciones donde además descubrió una nueva faceta en su vida: la docencia. “Si me preguntabas, con seguridad hubiese dicho que no. Pero la emoción de ver mis fotos proyectadas en el planetario me llevaron a tomar una decisión drástica”, dice. Fue allí cuando decidió dejar atrás sus 30 años de oficina para salir al encuentro de las galaxias.
Carlos Di Nallo, que se encuentra en Tucumán para dirigir una Expedición fotográfica por los Valles Calchaquíes organizada por el Observatorio Astronómico de Ampimpa, nos cuenta su historia.
- ¿Qué hay en el cielo?
- De allí venimos, de las estrellas. Es curioso porque el hombre es parte de aquella explosión de gases que dio origen al universo. El telescopio es para mí un viaje en el tiempo porque las estrellas son el pasado. A su luz le toma millones de años llegar a la Tierra. Lo que observamos hoy, es como se veían hace miles de años atrás. Su tamaño depende de cuán lejos o cerca estén.
- Mirar al cielo nos conecta con la niñez ¿Por qué se pierde ese vínculo cuando crecemos?
- Todos hemos sido niños y hemos sentido curiosidad por el universo. Nos hemos hecho muchas preguntas. Me pasa hoy, cuando doy algún curso. Los chicos traen a sus padres para que vean lo que sus ojos miran. ¡No pueden creerlo! Es una sensación increíble de estar ante la inmensidad. Pero hay una grave falencia y es que la ciencia y en particular la astronomía, no se enseña en las escuelas. Y para mí, la astronomía es una forma de ver la realidad desde una mirada crítica. Hay muchos temas que pueden explicarse desde allí, como la física, la matemática, el tiempo. La astronomía debería ser una materia con la que se puedan relacionar saberes.
- Así que la gente llega de grande buscando esa conexión…
- Nunca pensé que con la astrofotografía iba a experimentar este tipo de encuentros. Me pasó que un alumno se emocionó hasta las lágrimas durante un eclipse. O recuerdo a una mujer, de cerca de 80 años, que me dijo llorando ¡Gracias por permitirme ver esto!
- ¿Ha crecido la cantidad de adeptos a la astrofotografía?
Si, claro. Y la tecnología, con sus avances, ha hecho posible que retratar el cosmos pueda hacerse sin comprar equipos caros al principio. Mucha gente acude a los cursos o expediciones con su celular. Prueban y en el tiempo van adquiriendo equipos más sofisticados.
- ¿Dónde están los cielos más lindos?
- En Ampimpa, claro, donde estaré este fin de semana. Pero el mejor cielo que he fotografiado es el de Antofalla, en la soledad de la Puna. Su altura y atmósfera nítida y transparente lo convierten en un oasis.
Para retratar el cosmos: taller en Ampimpa, hasta el domingo
El astrofotógrafo Carlos di Nallo brinda este fin de semana una capacitación en astrofotografía en Ampimpa. Desde ayer y hasta el domingo 28 de mayo, el especialista enseñará los materiales y las técnicas necesarias para fotografiar el universo y cómo configurar la cámara y el equipo. Además se podrán emplear los modernos telescopios de que dispone el Observatorio Astronómico de Ampimpa. Se aprenderá de las técnicas de captura con poca luz. Se conocerá el equipamiento, cámaras, lentes, tipo de accesorios y software. Las actividades serán guiadas por el equipo especializado del Observatorio Astronómico de Ampimpa. No es la primera vez que se realizan estas travesías, hace 35 años, el Observatorio trabaja junto al público científico, especializado y no especializado en experiencias únicas. Habrá además otras fechas disponibles para los interesados: En junio, del sábado 17 hasta el martes 20 será el segundo encuentro. Y la tercera fecha es en noviembre, desde el viernes 17 hasta el lunes 20.